You are currently browsing the monthly archive for julio 2008.

Haría un año que nos habíamos casado, y vivíamos en Belgrano, en un departamento alquilado, en el piso 9.
Una mañana, pensando quizás en la cena de la noche, puse cuatro huevos a endurecer.
Al rato me fui. Tenía un turno en el médico y mas tarde me encontraba con una amiga. Entre café y café, cerca de las seis de la tarde, me acuerdo!!!!!!
Los huevos.
Salgo volando, como si el tiempo pasado desde las 11 de la mañana a las 6 de la tarde, me diera margen para hacer algo. Tomo el primer colectivo que pasa. Cuando estoy cerca de Pampa, con el corazón latiéndome a mil, miro a ver si el edificio está entero.
Si, está entero. No parece incendiado. Respiro un poco mas tranquila.
Me bajo del colectivo y corro hasta la puerta del edificio. (para que corrés???) Todo se ve normal… que alivio!!!
Llamo al ascensor, subo al piso 9 … Un policía parado en la puerta de mi departamento … uyyyyyyyyyyyyyy ….sonamos….¿Habrá muerto alguien?… Temblando me acerco al policía.
- Usted vive aquí? (con cara de policía con pocos amigos)
- Si…. Puse unos huevos en el fuego y me olvidé. Pasó algo? … pasó algo???… Bochorno total.
- Vinieron los bomberos…cortaron el tránsito… le rompieron la puerta, por eso me encuentro en este lugar.
- Pero se quemó algo?
- Pase y mire.

En la cocina, cuatro carboncitos de dos por dos dentro del jarrito todo negro, y las paredes un poco negras. Nada más.

El policía se fue, dejándome los huevos quemados y el departamento sin puerta. Me pongo a buscar a Memo, mi gata. No está por ningún lado, reviso todo, me asomo por la ventana a ver si presa de un ataque de pánico saltó por la ventana y se estrelló en el patio de abajo… pero no, no se ven restos de gato estrellado…. Bajo, busco al portero, y después de explicarle que me había olvidado los huevos en el fuego… ( como si no se hubiera dado cuenta… ) le pregunto si no había encontrado los restos de mi gato en el patio del primer piso (¿gato suicida?).  No, ni noticias del gato. ¿Habrá huido despavorida en medio de tanto barullo?

Al rato llama el dueño del departamento, a los gritos, desesperado, totalmente arrepentido de tenernos de inquilinos. Como puedo, lo tranquilizo. No hay mas daño que la puerta rota, venga y mire…. Mientras,  sigo buscando al gato, que  recién al día siguiente sale de abajo del lavarropa, donde se había escondido.

Hay que cambiar la puerta y tenemos cero plata para afrontar ese gasto, nunca calculado. Bajo la consigna “A nadie se le niega un gran portazo” hacemos una rifa entre familiares y amigos, para cubrir el costo de la puerta nueva. El premio una botella de Chivas y una cena en mi casa, con menú a definir. (Huevos no!)

El premio queda sin dueño y la puerta nueva, flamante. La rota se la lleva mi hermano, y todavía hoy hace de mesa  de los asados cuando comen afuera.

Unos meses después, a  mi ex le pasa lo mismo. Pone huevos a endurecer, se olvida y se va.

Pero esa vez, el portero, precavido y ya más canchero, directamente cortó el gas.

Lo difícil fue convencerlo, que esta vez, no había sido yo. Dios los cría, y ellos se juntan.

 

Un hijo es lo mejor que uno tiene en la vida. 

No es lo que le da sentido a la vida, sería muy pobre una vida que solo tiene sentido a través de un hijo, y una carga demasiado pesada para ese hijo.

Pero verlos crecer, hacerse grandes, independientes, pensantes, coherentes, valientes, honestos y buenas personas, es algo increíble y muy bueno.

Aunque a veces, los rifaríamos.

Un amigo que está lejos, me dijo: “no te preocupés…los hijos siempre vuelven, por amor o por plata”.

Que sea por amor, porque plata no tengo!!!

Hace unos días, veíamos con mis padres fotos viejas de familia. De gente que podría ser cualquiera, porque no tenían un solo rasgo, absolutamente nada que uno pudiera reconocer en alguien conocido. Fotos color sepia, hombres y mujeres de gestos duros y mucha pose, ellos peinados con raya al medio y bigotes graciosos, ellas con 20 kilos más que las mujeres de hoy, con vestidos extrañísimos. Fotos del pasado.

 

Pero no eran extraños, eran los abuelos de mis abuelos, gente que vivió hará ciento cincuenta años…gente por la que hoy un montón mas y yo estamos acá.

 

Volví a sentir lo que sentí el día que decidí que me tenía que separar, que no podía seguir viviendo de una manera distinta a la que quería vivir, pensando que no tenía alternativa y que mi sacrificio podía servirle a alguien. Aunque sonara a egoísmo puro.

 

Ese día, tenía en mis manos un libro que hablaba de mi bisabuelo, un señor importante de su época y del lugar donde vivió, un hombre inquieto, un promotor de la cultura. De él queda hoy un nombre sin contenido: es una calle, son dos colegios y es una biblioteca. Se escucha  decir vivo en la calle tal, voy al colegio tal y voy a un recital en la biblioteca tal. Solo un nombre. Como si uno dijera voy al carrefour o al autódromo. No hay un hombre detrás del nombre, no se sabe quien fue, si fue feliz, si tuvo momentos de soledad, si los pudo llenar con algo. Este señor que un día, abrumado por quien sabe que padeceres, porque ya no hay nadie que lo sepa ni lo registre, se suicidó. Pese a todo lo que tenía, lo que era y el reconocimiento de su sociedad, no pudo con su angustia. ¿Qué le habrá pasado?


Ese día me dio por pens
ar que al día siguiente de su muerte, todo habrá seguido su curso. El lechero repartiendo la leche, el tren de las 8.23 pasando a la misma hora, los diarios publicando las noticias de acá y de otros lados, las mujeres lavando ropa y pensando que harían de cenar, el sol saliendo como si nada, y los días pasando con total indiferencia, ajenos a la presencia o no de una persona. Sus hijos habrán resuelto todo lo que él no pudo resolver. La vida habrá seguido, como corresponde. Habrán llorado un mes, o dos días, según el grado de intimidad que hubieran tenido con él. Habrán usado el luto según el uso y las buenas costumbres de la época. Los primeros años habrán ido al cementerio cada aniversario, y habrán estado presentes el día que pusieron su nombre a una calle, y habrán seguido sus vidas felices y contentos, porque la vida es muy de cada uno.

Hoy ya nadie se acuerda de él ni lo visita en el cementerio, a pesar de la calle, los colegios o la biblioteca.

 

Ese pensamiento sigue dando vuelta por mi cabeza.

 

Al día siguiente que ya no estemos, ya no va a haber tiempo de nada. Las cosas van a seguir pasando sin que nosotros estemos ahí, con absoluta indiferencia a nuestra ausencia. El sol va a seguir saliendo todos los días, la gente yendo al supermercado, corriendo detrás de lo suyo, yendo al cine, hablando de fútbol o de la modelo de turno, la gente va  a seguir protestando contra el gobierno, o pensando en las vacaciones. El 60 va a seguir pasando por la esquina de mi casa, y en el trabajo habrá alguien que me reemplace.

 

Los monstruos, se acordarán de mi un tiempito, con tristeza quizás, o no, sabiendo que es la vida y que la muerte es lo único certero que tenemos, algún día le contarán a sus hijos alguna locura de la abuela, y en muy poco tiempo a nadie le va a importar si uno fue feliz, o no. Si hizo un sacrificio supremo por alguien o no. Si valió la pena ese sacrificio o no.

 

Por un tiempo, vamos a ser un recuerdo, cada tanto alguien hablará de nosotros. Un tiempito mas  y solo vamos a ser un nombre, sin contenido. Otro poquito mas, ya ni siquiera vamos a haber existido.

 

Y nos habremos perdido la oportunidad de ser felices. Es ahora o nunca. Es hoy.

 

Con todo lo que tiene la vida, además de las obligaciones y las responsabilidades… vos, vivís sabiendo que es tu única oportunidad de ser feliz?

Buenos Aires, 15.07.08

Yo… “oligarca”.

El atarceder en la plaza de ayer, fue increible, mas allá de todo lo que implica y de la cantidad de gente que fue sin que los llevaran, sin obligación, ni presión.

Dice el diario de hoy:

…Consultado por la amplia convocatoria encabezada por las entidades del campo, Aníbal Fernández, fue tajante y escueto: “No le doy ni más ni menos valor del que tiene”.

En cambio, dio claras muestras de su malestar por la manera en la que los medios reflejaron la concurrencia a ambas marchas. “En cambio, me sentí feliz por la muchísima cantidad de gente que fue a nuestro acto que, por supuesto, los medios reflejan como se les antoja”, se quejó en declaraciones a C5N.

Además, cuestionó que los medios audiovisuales hayan citado ayer “fuentes policiales” para dar cuenta de la cantidad de gente que reunió cada una de las manifestaciones….. “Es mentira, la policía no dio números … la prueba es muy clara: que yo lo prohibí”.

El pícaro que le sacó el chupetín y el triciclo a Aníbal, que se lo devuelva!!!!… Así no se juega. A ver si nos portamos como gente grande!!!

Pasaron por acá:

  • 98,052 Visitas

En que mes andamos

julio 2008
L M X J V S D
« jun   ago »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Páginas

Me encontrás acá:

ana_2059@hotmail.com

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 44 seguidores

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 44 seguidores