Despues de pasar unos años en la oscuridad y la clandestinidad, ha vuelto a ver la luz del día, aunque bajo libertad condicional.

Pero con ella, lo intenté… traté de ejercitar la tolerancia y dejar diferencias de lado. Pasamos algunos momentos buscando afinidades y puntos de encuentro.

Imposible… no hay manera. Jamás seremos amigas.!!!

24 comments
Comments feed for this article
Junio 22, 2009 a 3:31 pm
Solitaria
Jajá que bueno!! Me mató! re buena manera de expresarlo, besos
Junio 22, 2009 a 3:39 pm
Gla
Jajjajajjajajajjajajjajajajja….
Me morí de la risa…Buenísimo!!!!!!
¿Querés ser mi amiga? Yo con ellas no me junto!!!
Junio 22, 2009 a 4:53 pm
MQDLV
Ah no. Esas amigas no. Tampoco invito ni a la plancha ni a la fritanga a ninguna conversación de dos. Besos!
Junio 22, 2009 a 5:15 pm
Amanda Stein
Con la primera nos tratamos, sobre todo para hacer pescado, pero la segunda no la conozco. Siempre evité que me la presentaran…
Un beso
Junio 22, 2009 a 5:51 pm
Gran Lady
La de abajo de todo no quiero ni mirarla, es un instrumento de tortura. La de los bifes, es una compañera que me ayuda a hacer cosas. Mi única amiga inseparable, es la planchita del pelo. Ella sabe mi secreto mejor guardado.
Junio 22, 2009 a 6:09 pm
ACACIA
GENIALLLL!!!
Junio 22, 2009 a 9:22 pm
María
Me hiciste acordar que tdavía le debo una sartén a mi hijo. Si rendía bien una de las materias que le quedó para febrero, le compraba una sartén. El rindió bien, yo aún no compré nada…
Odio el olor de la comida frita, odio hacer panqueques, odio pensar en que hacer de comer, y me atrevo a escribir, odio cocinar, de un tiempo a esta parte!!!
Besos!
Junio 22, 2009 a 10:04 pm
Viviuska
Con la primera podemos llegar a un acuerdo, con la segunda: VADE RETRO!!!
La odio, la detesto, no me gusta, no la quiero, jamás de los jamases…
Junio 22, 2009 a 11:28 pm
tia elsa
La sartén siempre está lejos de mi jajaja! En casa cocina Franco. Ahora la plancha tuve que aceptarla con sus mas y con sus menos, Franco no plancha Buenísimo el post, tía Elsa.
Junio 23, 2009 a 12:13 pm
Martin
La plancha es eso que cuando recordas que tenes una pila de ropa para planchar te hace que algo no esta bien en tu vida.
Es como andar con un estado optimo, feliz y de buenos animos, cuando la iomagen plancha pulula por tu cabeza es el inicio de la depresion.
Junio 23, 2009 a 3:29 pm
oti
Has probado la primera como elemento “contundente” para convencer a alguien pegandole en la cabeza? A lo mejor te amigas de pronto…:o)
Junio 23, 2009 a 3:44 pm
W.
Jamás de los jamases.
La persona que regala una plancha para algún evento merece un castigo importante.
Sépanlo.
Junio 24, 2009 a 1:23 pm
PAblo U
Buen blog. Saludos!
Junio 24, 2009 a 5:04 pm
Sara Ham
De las sartenes soy amiga, pero de la plancha !!!!la odio!!!, siempre dije que era el instrumento del sometimiento femenino, horas frente a la tabla durante el día, para que a la noche te devuelvan lo que planchaste todo arrugado para ponerlo a lavar y al otro día volver a planchar. Si no tuviera quien me ayude en casa mis hijos serian “los arrugados”. Yo no plancho ni loca.
Junio 24, 2009 a 11:13 pm
Stella
Yo tengo una señora que viene a planchar a mi casa. Le admiro la habilidad, y encima le gusta!
Yo te plancho también, si es urgente, claro, pero no me sale bien! Cuando voy terminando, veo que ya se me arrugó lo primero que había planchado!
Es una frustracion que no me quita el sueño! ajajaja
besoos
Junio 25, 2009 a 12:02 am
Carugo
Podés darte la mano con mi mujer. Odia todo tipo de plancha, inclusive la que hace cuando está en la piscina…
Junio 25, 2009 a 4:32 pm
lopillas
Jajajajjaja yo con el grill me entiendo, pero a la plancha sólo la saludo de vez en cuando. Me pone de los nervios literalmente!!. Plancho por aquí y va ella y me arruga por allá ufff, qué sudores!
Por eso he tomado estas drásticas medidas: compro ropa que no necesite mucho de esas compañías; tiendo la ropa que es un primor, en perchas y bien estiraditas para que luego el suplicio sea leve; a mis monstruos les enseñé a planchar sus cosas en cuanto les salió el primer granito de acné; y mi hombre por supuesto se plancha lo suyo (mejor que yo por cierto). Y todos tan felices!
Besote
Junio 25, 2009 a 7:41 pm
Fabiana
A mí no me gusta cocinar. Esa tarea suelo dejársela a mi marido porque le apasiona.
Y no plancho. Por suerte en casa nadie usa camisas.
La ropa se lava con muuuucho suavizante, se estira en la soga y cuando está seca, se apoya en la mesa para terminar de estirarla con la mano y dejarla bien lisita.
Ese artefacto en casa está de adorno. Jaja.
Y el que quiera la ropa planchada, que se la planche.
Besoss.
Junio 26, 2009 a 9:44 am
berenice
Ya planché la cuota que tenía asignada en esta vida.
Ahora solo los ambos y por exceso de prolijidad.
La otra plancha no me molesta, pero si tener que limpiarla.
Besos
Junio 26, 2009 a 6:00 pm
el ángel
yo jamas de los “jamases” pienso tener amistad con ninguna de las dos
es mas, me he peleado con casi todos los elementos “torturantes” (que seguro han sido inventados por un hombre), que abundan en una casa
faltaba mas!!! donde queda la liberación femenina eh?????
buen finde!
Junio 27, 2009 a 1:29 pm
Patricia
EXCELENTE ANA !!!!! …. me hiciste reir la primera vez que expresaste que nunca serían amigas y ahora me reí doblemente con la ratificación y las fotos de la planchas.
Muy bueno !!!! …. adhiero a la plancha de planchar …. nunca planché ni pienso hacerlo. Es algo que supera mi capacidad psicomotriz.
Con la otra plancha no estoy peleada …. me banco los olores porque me fascinan los bifes de lomo bien jugosos hechos en casa y los churrasquitos de pollo. Así que pago el costo del enchastre en la cocina y del olor en la casa.
Cariños
Julio 3, 2009 a 1:17 pm
mr_hornowski@hotmail.com
muy buen blog.. te dejo el mio asi pasas..
Julio 3, 2009 a 4:53 pm
vir
Con amigas así prefiero a la más terrible de las enemigas…de carne y hueso, obvio
beso
Julio 15, 2009 a 3:59 pm
Vero
¿Plancha? ¿Qué es eso?