Aborto… Tema sumamente polémico y delicado.
El corazón del embrión empieza a latir a los 21 ó 22 días de la gestación, independientemente del corazón de la madre, aunque dependa de ella para vivir. Este dato me impresionó siempre, muchísimo.
Que situación tan difícil enfrenta una mujer a la hora de tener que decidir si sigue adelante o no con un embarazo no deseado. Sin prejuzgar, ni juzgar ni condenar, hay que estar en los zapatos de la que llega a esa decisión para poder entenderla. No creo que se llegue alegremente a la decisión de un aborto con la misma actitud de quien decide sacarse un lunar o un callito.
Personalmente, sé que frente a esa situación, no lo haría.

21 comments
Comments feed for this article
Julio 6, 2009 a 9:17 am
S.
Pienso que se debe estar en esa situación o haber pasado por ella para poder opinar.
Algunas personas critican y mucho sin haber pasado por ello
un besazo
Julio 6, 2009 a 9:53 am
Pablo
Hay que tener muchos huevos, pero es un tema tan delicado. Sobre todo con el problema de las violaciones, uno no quier pensar, pero son cosas de todos los días.
Julio 6, 2009 a 10:11 am
Solitaria
Mirá, cuando yo tuve que decidir si hacerlo o no, decidí que no. Pero creo que no se puede juzgar a quién tiene que optar por esa salida, porque no le queda otra, no? Besos
Julio 6, 2009 a 10:32 am
Ana
Con lo que me ha costado conseguir un embarazo, no puedo entender cómo hay mujeres que lo interrumpen, o incluso que tienen a sus hijos y los terminan dejando en una bolsa de basura…
Julio 6, 2009 a 10:44 am
oti
Estoy de acuerdo.
Nos hemos vuelto muy livianos a la hora de juzgar a los demas.
Los no creyentes, podriamos practicar mas el respeto y el “dejar ser al otro” ayudando a mejorar el mundo desde lo posible.
Y los creyentes podriamos aprender de Jesus (el que este libre de pecado…) dejarnos de juzgar y ver como ayudar… la paja en el ojo ajeno.
Yo antes decia: JAMAS lo haria… sigo creyendo que no lo haria, pero la vida me ha mostrado situaciones tan aberrantes y desesperadas que el jamas se borro de mi boca.
Julio 6, 2009 a 11:54 am
el ángel
yo tampoco soy quien para levantar el dedo acusando a nadie, cada uno sabe lo que hace, pero, nunca me hice un aborto y creo que jamas lo haría, digo creo, porque tendría que estar frente a una situación extrema para hacerlo, y aún así, disponer de una vida ajena como si me perteneciera, aún estando en mi vientre, sería impensable para mi, la vida ante todo, el derecho a vivir ante todo, que Dios haga el resto…
Julio 6, 2009 a 1:09 pm
MOna Loca
Coincido plenamente con que hay que ver cada caso en particular, y tolerar al que piensa diferente.
Y eso no es para nada fácil, como se demuestra en la actitud del ginecólogo del post anterior.
Junto con el tema de las violaciones, también está el de los embriones con malformaciones que uno ya sabe que no va a vivir fuera del útero, como esos que no se les forma el cerebro, o la médula, perdón, pero no me acuerdo el nombre ( anencefalia?).
Yo siempre pensé que era una crueldad, llevar el embarazo hasta el fin, pasar por el parto…para dar a luz un chico que YA SE SABE que carece de todas las posibilidades BIOLOGICAS de sobrevivir más de 30 min.
Ahí creo que se debería dejar decidir a los padres. Y a la madre, sobre todo, que pone el cuerpo.
besos
Julio 6, 2009 a 1:35 pm
María
Yo tendría que estar en la situación para poder responder. Con la mano en el corazón, si fuí víctima de una violación…el bb no tiene la culpa, pero menos yo.
Julio 6, 2009 a 6:41 pm
tía Elsa
Seguro que no es una decisión fácil, yo decidí tener a mi hijo con 43 años y después de 14 años del ultimo embarazo, ahora tengo un hermoso hijo de 10 años, pero tampoco juzgo a quien toma otra decisión, cada uno sabe sus cosas. Besos tía Elsa.
Julio 6, 2009 a 9:35 pm
berenice
Un poco de piedad para todos no vendría mal.
Besos
Julio 7, 2009 a 4:26 am
miroslav panciutti
Decir que uno SABE lo que haría (o lo que no haría) en una situación determinada me parece arriesgado y, en todo caso, poco convincente. Hay que estar en la situación real para comprobar, en ese momento, qué es lo que hacemos. En ese momento ponemos en una balanza nuestras convicciones, nuestros valores contra muchísimas otras cosas, tanto factores reales como capacidades psicológicas (entre ellas, el valor) para afrontar las consecuencias de nuestra decisión. No hablo sólo de la decisión de abortar, sino de tantas otras que la vida nos presenta, en las que hemos de poner a prueba lo que creemos pensar, valorar; en el fondo lo que creemos ser. Ojalá que no tuviéramos que pasar por esas pruebas, pero …
En el caso del aborto, como en cualquier otra decisión, habría que poder ponerse en la piel de la mujer concreta (no sólo de la mujer en general), con sus recursos psicológicos específicos, con sus condicionantes vitales y económicos, con sus creencias y valores (que no tienen por qué ser los nuestros). No creo que nadie pueda, honestamente, hacer ese ejercicio. Yo, desde luego, que ni siquiera soy mujer, no.
Es significativo que muchos que dicen estar tan seguros de lo que harían y, además, también de lo que está bien y de lo que está mal, son más severos con quienes no cumplen sus canones que con ellos mismos cuando lo hacen. Conozco muchos casos y no sé si se trata de cinismo hipócrita o simplemente de miedo a conocerse de verdad, a asumir su verdadera condición que, como la de casi todos, está hecha de barro. No juzgar, en todo caso, es un requisito para comprender y, desde ahí, conocernos y comprendernos.
Julio 7, 2009 a 12:30 pm
Carugo
Cuanto más describis el tema, más terrible me parece la opción de decidir por un aborto.
Igual, como dice Miroslav panciutti, “Decir que uno SABE lo que haría (o lo que no haría) en una situación determinada me parece arriesgado y, en todo caso, poco convincente. Hay que estar en la situación real…”
Julio 7, 2009 a 6:30 pm
La Ex
Creo que no puedo decir “de esa agua no beberé” porque es imposible saber qué me deparará el destino. Pero de llegar a estar en ese momento de decisión, lo único que tengo claro es que el dolor sería espantoso.
Un beso.
Julio 8, 2009 a 8:19 am
la Hamaca
Nadie está para juzgar… la decisión de un aborto siempre es dolorosa y pesa toda una vida. Las que abortan tendrán sus razones… quizás sientan que es menos cruel abortar que traer al mundo a un hijo no deseado. Sin embargo DETESTÉ, la actitud del médico. Es una especie de chantaje emocional. Con ese tipo de respuestas, ya se estaba juzgando a esa mujer.
Julio 8, 2009 a 3:48 pm
dondelohabredejado
Cuando era jóven creí estar embarazada. Fueron unos cuantos días de muchísima angustia, yo estaba por terminar mi carrera, trabajaba y estudiaba, y las circunstancias eran muy duras. Decidí tener a mi hijo, abandonar mi carrera y volverme a la ciudad en la que vivían mis padres, para trabajar y criar a mi hijo.
Afortunadamente no estaba embarazada, todo resultó ser un problema de quistes de ovarios. Y digo afortunadamente pensando en mí y en ese hijo. Porque no sé si inconscientemente no me habría quedado bronca contra él (aunque no habría tenido la culpa, claro) o si la frustración de perder todo lo que había logrado con mi esfuerzo no habría arruinado de algún modo mi vida. Tampoco sé qué hubiese podido darle a ese chico en cuanto a que mantener sola una criatura es saber que hay cosas que no podría haber tenido, sumado a que volver a vivir con mis padres hubiese sido una tortura para mí y para el niño porque había problemas de violencia familiar.
En todo caso, fue una suerte para mí no haberlo tenido, porque yo nunca quise ser madre, y esa es una decisión que cada una tiene el derecho de tomar para su vida.
En el comentario del post anterior dije que como vegetariana no como carne para no matar la vaca, mucho menos podría matar a un hijo. Pero pienso que la culpa no es suficiente. A un hijo se lo debe traer al mundo con amor y con todo el deseo de tenerlo.
Es injusto que tantas quieran quedar embarazadas y no puedan, realmente.
Estuve cerca de amigas que decidieron abortar. Aunque no acepto la idea, nunca juzgué a ninguna de las que lo hicieron. Cada una tiene una situación particular y decidirlo no es fácil en absoluto.
Creo que este, como muchos otros temas, entran en el terreno del derecho individual y es cada mujer la que debe optar y tiene el derecho de hacerlo.
No todos pensamos del mismo modo, no todos tenemos las mismas creencias, y está bien que esto sea así. No existe el derecho de juzgar al otro por lo que hace con su vida. Y las consecuencias de lo que haga o no haga serán siempre para su vida.
Es sencillo hablar desde afuera…
Un abrazo.
Julio 8, 2009 a 4:07 pm
Mr.Halls
Según la Real Academia Española:
juicio.
(Del lat. iudicĭum).
1. m. Facultad del alma, por la que el hombre puede distinguir el bien del mal y lo verdadero de lo falso.
Entonces, no confundamos juicio con prejuicio ni condena y hagamos cada uno su propio juicio de valor.
Es interesante el punto de vista de Miroslav. Coincido con que es arriesgado jugar a resolver situaciones hipotéticas. Y es un riesgo que vale la pena asumir. Hoy puedo asegurar con total convencimiento que no haría una larga lista de cosas.
Con respecto del aborto, es indiscutible que la decisión es dificilísima. Decisión que en última instancia recae en la embarazada, aunque sería buenísimo que el hombre no quedara al margen. Al fin de cuentas, la concepción fue de a dos.
Concepción fruto de una violación, malformaciones en el feto, riesgo crítico de vida de la madre durante el embarazo o el parto son algunas de las razones que para mí, justifican el aborto. Seguramente hay más.
He tenido oportunidad de conocer un par largo de mujeres que abortaron y conversando muy a fondo sobre el tema, no han logrado demostrarme que tenían motivos de suficiente peso para justificar la decisión de abortar.
Es cierto, tomar la decisión de abortar es muy difícil… Casi tanto como decidir llevar adelante un embarazo no planificado.
Tan difícil como elegir entre la vida y la muerte.
Julio 9, 2009 a 12:20 am
Ana
Gracias a todos los que pasaron, comentaron y dejaron su opinión, todas tan válidas, todas tan personales.
Hoy sé que un aborto sería mi última opción.
Quizás sea un pensamiento mío muy loco, pero se me cruzó varias veces la idea, mirando a mis hijos y viéndolos como personas independientes de mi, tan íntegros y particulares, que podrían haber sido borrados de un plumazo por una decisión tomada en un momento especial. Y no me cabe ni en la cabeza ni el alma.
También sé que hay circunstancias especiales y dolorosas, que no deberían pasar, pero pasan, y que cada uno tiene sus razones.
Julio 14, 2009 a 2:36 pm
lopillas
Creo que lo hacemos muy mal. A mí personalmente me horroriza acabar con una vida en proyecto, pero entiendo que cada quien en sus propias circunstancias deba tener la oportunidad de decidir si puede ó no llevar una vida nueva para adelante.
Abogo por la adopción, apoyando y arropando a las embarazadas dentro de un sistema abierto, fácil, no culpabilizador. Claro que para ésto tendríamos que inventar una nueva sociedad.
Beso, Anita
Julio 15, 2009 a 7:40 pm
Susana
Ana, realmente tema, muy delicado…tengo por norma, es decir, por experiencia vivida…no juzgar, no arrojar la primera piedra.
Solo pienso, en la educación, base fundamental para evitar tantísimos casos, de abortos, educación sexual, que aunque cueste, debemos como padres abodar el tema…excelente el médico!! besitos!!
Agosto 4, 2009 a 2:09 am
El Cíclope Catódico
Tengo una amiga que muchos años mas tarde me dijo que ella, que habia luchado tanto porque su hermana tenga al hijo y se habia opuesto inquebrantablemente hasta el hecho de convencerla de que lo tenga… cuando le toco a ella… se hizo un aborto.
creo que NADIE esta a favor del aborto, nadie “QUIERE” abortar ni que nadie aborte… eso creo que esta fuera de discucion… pero si estoy a favor de la legalizacion para quien decida que para si mismo es lo mejor, no corra riezgos tontos y que no se pierdan dos vidas en lugar de una.
“anticonceptivos para no abortar! Aborto legal para no morir!”
Octubre 9, 2009 a 3:00 pm
Clara Castillo
Creo que no pasa por juzgar o no juzgar. Yo juzgo en una de las acepciones de la palabra: “Valorar, formar juicio u opinión sobre algo o alguien”. Y doy mi opinión, la que defiendo hasta el cansancio.
) que debatan sobre la mujer como si el niño no existiera. Que no se puede juzgar a la mujer, que la situación, que cada caso particular, que los zapatos del otro. Queridos míos: un bebé está en juego. Yo puedo juzgar (en el sentido que interpreto que ustedes usan la palabra: “condenar”, en todo caso, que una mujer se tiña el pelo o se opere las tetas, por parecerme que está mal lo que hizo, pero qué es lo que tanto hay que analizar de que una mujer mate a un niño inocente, que además es su propio hijo? Matar a alguien está bien de acuerdo a la situación? Mi jefe es un hijo de puta y me echó del empleo, entonces lo maté! Pero no me juzguen, che, el maldito me dejó sin trabajo. En todo caso, tendría más derecho a matar a este tipo porque me hizo algo, en cambio mi hijito que está en mi panza todavía no tuvo oportunidad de hacerme nada.
Me parece pelotudo (con todo respeto
En fin, no sigo, ya me canso de hablar siempre lo mismo.
Saludos.