You are currently browsing the monthly archive for agosto 2009.

Haría nueve meses que había terminado una relación bastante complicada que había durado dos años, y dos meses que había conocido a otra persona, con quien me sentía muy a gusto.

Durante el día intercambiábamos varios mails. Una vez, en ese intercambio y en son de joda, le escribo algo así como “papito…que linda fue la caminata de ayer!”, y era en chiste por una conversación que habíamos tenido sobre los que se tratan de “papito”, “mamita”, “corazón” y “bombón”.

A los diez minutos me llama mi contador. Me pregunta como estoy, si tengo mucho trabajo, y me dice: “me gustó mucho tu mail…”
¿?????? ¿Qué mail? No te mandé ningún mail!
¿Cómo que no?….¡ayer la caminata fue tan linda!

Abrí el Hotmail y el mail enviado, y veo que si, iba dirigido a esa persona con quien estaba saliendo, con copia al contador!

Pensé que en el apuro, por alguna distracción mía, o lo que fuera, yo podría haber hecho algo que hubiera agregado el “CC”, pero estaba segura que no. Ni siquiera había tipeado la dirección, había hecho “responder” al mail recibido.

Le expliqué como pude, tierra tragame, y nos reímos del tema. Por suerte el contador es conocido de varios años,  no hubo problema y me agradeció por los 10 minutos de diversión que tuvo. Nunca supe si me creyó o pensó otra cosa, pero tampoco me importó demasiado.

Una semana después, en un mail a un grupo de amigas con las que organizábamos un encuentro, respondo confirmando que iba y les contaba que tenía un ofrecimiento de trabajo muy interesante, que estaba evaluando el cambio, y que ya les iba a contar. Todo muy cortito. El mail era “responder a todos”, y todos eran 13 contactos. No agregué a nadie más de la lista de contactos.

Al rato recibo un mail de mi ex con el que había cortado 9 meses antes (de ahora en más ex#1), diciendo que era lamentable la poca estabilidad que tenía en mi vida, que así como cambiaba de pareja también cambiaba de trabajo!!! Y con horror, veo que están copiadas mis 13 amigas … y había 13 contactos más…!!!

Busco el mail enviado, y si, tenía 26 destinatarios. Esta vez eran los 13 contactos que traía el mail sobre el que respondí, mas otros 13 de mis contactos tomados al azar por Hotmail.

Entre ellos estaban los monstruos, mi cuñada, una sobrina, otras cuatro amigas, una ex jefa, un amigo de Italia, ex#1, y otro tipo al que había conocido en un chat hacía bastante, que era de los separados que al tiempo mutaban en casados, con el que habíamos tenido algo así como un esbozo de  historieta (bueno, nadie es perfecto…yo tampoco!), que amagó con separarse si yo me quedaba con él, y ante mi negativa, se ofuscó un poco (de ahora en más ex#2).

Al rato otro mail, también de ex#1 diciendo lo bien que me haría hacer terapia (CC: los 26 contactos).

Rato después otro mail, de contacto desconocido: lasvueltasdelavida@hotmail.com, (CC a los 26 ): una esposa abnegada, diciendo que por favor dejara en paz a su marido. En ese momento todavía pensaba que era ex#1 haciéndose pasar por alguien más y un poco como venganza por haber terminado la relación (hubo un tiempo que me suscribió a cuanta página porno encontró con mi dirección del trabajo).

Al rato otro mail de esposa abnegada (CC a los 26) pidiéndome que entendiera de una buena vez que el marido no quería estar conmigo, que yo era una rompe-hogares, que el marido le había blanqueado todo, que ellos eran muy felices, que dejara de buscarlo, que ellos estaban pasando el mejor momento de su vida, y que yo había sido solamente un divertimento para pasar el rato.

Leyendo bien los mails, me di cuenta que no era ex#1 el autor de esos mails, sino ex#2, que vio la oportunidad de hacer la suya servida en bandeja (no la mujer, que debe seguir viviendo en el mejor de los mundos amparada en la ignorancia de los hechos). El tema siguió durante dos o tres días, hasta que finalmente, lasvueltasdelavida/ex#2 se cansó, y no escribió más.

Hice limpieza de contactos de todas mis cuentas y jamás volví a usar ese Hotmail, más que para recibir resúmenes de banco y cosas por estilo, y cada vez que mando un mail de la casilla que sea, verifico antes a quien va copiado.

Todos pensaron que el autor de todos los mails había sido siempre ex#1 (no aclares que oscurece!).

Mis amigas, habrán pensado que el tipo estaba loco, o que la loca era yo, y se habrán divertido un buen rato a costa mía.

Los monstruos, que conocían a ex#1, también se rieron bastante, dijeron que porqué no se compraba una vida.

Mi ex jefa nunca dio señales de vida, aunque supongo que se habrá alegrado que yo hubiera dejado ese trabajo.

Ex#1 pidió disculpas por haber iniciado esa cadena, que no era justamente de favores.

De ex#2 nunca se supo más nada.

Toparse con un rencoroso en la vida, es probable. Toparse con dos, es demasiado.

Y a vos… ¿te pasó algo raro con internet?

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

                                                                                    Julio Cortázar.

 

En el día a día de cada uno, en lo cotidiano,  en lo que tenemos que hacer, por elección o por obligación,  en lo que nos gusta y nos da placer,  o en lo que nos molesta y si podemos evitar, evitamos  …  ¿somos siempre nosotros o nos disfrazamos de algún personaje, como si nos pusiéramos un traje de acuerdo a la ocasión?

¿Hay algún momento especial que muestra la mejor versión de uno mismo?

Mi madre, ya lo dije, es mujer de fuertes convicciones. Ella cree, entre otras cosas, que nada que realmente valga la pena se logra sin esfuerzo, y que lo que cuesta conseguir se aprecia y se valora mucho más. No estoy muy de acuerdo, pero son puntos de vista distintos, respetables.

En la época de colegio, exigía buenas notas.

Cuando me sacaba un 7 (un siete!!!), su comentario era ¿porqué no un 8?
Sin esmerarme demasiado, venía con un 8…. ¿Y porqué no un 9??
Podía traer un 9…y entonces su comentario era, muy bien…pero ¿porqué no un 10???…  Finalmente cuando llegaba el 10 decía: no veo porqué haya que felicitarte, si es tu obligación!. 

Hacía poco que había aterrizado en el colegio nuevo, y estábamos por viajar a Bariloche para las vacaciones de invierno, primer contacto con la nieve!

Mi madre, fiel a sus preceptos, dijo: el que se saca una mala nota (menos de 7) se queda en penitencia, sin viaje…. Menos de 7!!!! 

No sé si por confiada o por esas cosas de la vida, justo esa vez, me saqué un 5 ó 6, algo así, pero no menos que eso,  en una prueba de mitad de año. Y como lo de dejarnos sin viaje era una excusa más para que nuestro esfuerzo fuera mayor,  decidió cambiar la penitencia: iba a Bariloche, pero en vez, tenía que comer durante 20 días una mandarina por día.

No era que comer mandarina significara que me quedaba sin un postre más rico para mi, torta, helado, flan o lo que fuera. Era el peor castigo: no me gustaban las mandarinas, ni siquiera olerlas. Las odiaba… Realmente, era el peor castigo.

Volviendo de Bariloche, empezó el calvario. Durante 20 días, marcados en el almanaque de la cocina, tuve que tragarme a la fuerza una mandarina, todos los días. No importaba que estuviera una hora sentada para poder comerla, no importaban las arcadas, los ruegos de las amigas de mi madre a las que les daba pena, los ruegos míos, los llantos, nada la conmovía. 20 días, ni uno  más ni uno menos.

Nunca entendí el tenor de esa penitencia. No sé si habrá querido demostrar que la letra, con sangre entra… si habrá pensado que para mi era una buena manera de encontrarle el gusto a las mandarinas. Hoy, cuando hablamos de aquello, se ríe.

Con el tiempo aprendí que cada uno hace lo que puede, con lo que trae de su propia vida, y supongo que habrá sido con la mejor intención, aunque me haya parecido un tanto ¿sádico?

Como resultado directo, jamás volví a comer una mandarina en mi vida, y ni siquiera compré una de muestra para los monstruos. Por suerte, no son solo hijos míos, sino hijos e hija de la vida, y gracias a que su mundo excede al mío, han llegado a conocerlas.  Me ha pasado, abrir la heladera y verlas ahí, muy orondas, haciéndome burla.

También, a  partir de eso, tuve bastante cuidado a la hora de decidir alguna penitencia para los monstruos, y casi no hubo, quizás fue hablar más y  retar menos.

Siempre me quedó una duda: ¿sirven las penitencias? Fuera de la perspectiva religiosa, confesión-penitencia-perdón…  o como sociedad, con las condenas y las multas ($3200 por semáforo en rojo … finalmente la letra con sangre debería entrar!) …  como padres o como hijos,  ¿les sirvieron?  ¿Hubo algún cambio…¿o corrección?  a partir de una penitencia?

En mi casa, no me acuerdo de haber tenido penitencias importantes, salvo una, mortal, la penitencia! que me marcó para toda la vida, y es otra historia.

Mi madre, cual sargento de regimiento, manejaba a la tropa con la mirada. Y no era que la tropa fuera enorme, éramos solamente dos.  Sin gritos ni aspavientos.  Como mucho, si nos pasábamos de la raya, podíamos ligarnos un tremendo pellizcón mientras mascullaba algo en voz baja.  En realidad, creo que tuvo suerte, por más que ella se adjudique todo lo buenos que fuimos mi hermano y yo. Lo bueno, fue gracias a ella, lo malo, fue mérito nuestro.

Muy tranquilos, no sé si por genética o por la vigilante mirada de mamá, jamás una travesura importante, jamás una rateada, jamás un aplazo, jamás una materia a diciembre. Nunca un cigarrillo a escondidas. No sé cómo habrá vivido mi hermano esa época, ser varón era distinto, aunque si coincidimos en la severidad.

Hasta los 10 años fui a un colegio mixto. No creo que fuera demasiado malo en conducta… ¿cuán malos se podía ser 40 años atrás??…  a lo sumo en alguna hora libre alguno se habrá parado arriba de un banco, y eso era todo. Pero a mi madre, que en esa época se le dio por estudiar inglés, su profesora le sugirió …¿por qué no me mandaba a aquel otro colegio, que era mejor, más exigente, más importante, más british… más todo?

Para mi madre, haber estudiado inglés o ikebana, hubiera sido lo mismo, lo hacía por ocupar sus ratos libres y hacer algo fuera de la casa. De haber estudiado ikebana quizás hubiéramos terminado con una sequoia enana en el jardín … pero no, mamá estudió inglés y si, Mrs. Hampton…. a mi me cambiaron de colegio!

Cambio de colegio, cuando se tienen 10 años, es importante. Cambio de colegio mixto a colegio de mujeres, todos sabemos que a los 10 años las mujeres pueden ser muy difíciles, es más importante todavía. Nadie me preguntó mi opinión, si quería, si me animaba, si me importaba.  No se hacía. Simplemente un día, a los 10 años recién cumplidos, aterricé en colegio nuevo.

Las nuevas de ese año, éramos dos.  Marcela, que era rubia, de pelo largo, lacio y flequillo envidiable, y yo, que ni siquiera sabía como tenía el pelo, tan peinada iba con dos colitas y el pelo tan pero tan tirante que no se me escapaba ni un pelo. De flequillo, ni hablar.

Pasé la primera mitad del tiempo que me quedó de colegio tratando de adaptarme, y el resto, de ser una más. Con el tiempo supongo que me adapté, y haciendo un balance final, fue bueno, pero sé que fue un cambio clave en mi vida, que condicionó mucho de lo que vino después.

No tuve ni tiempo ni oportunidad para portarme mal.

Dear Mrs. Hampton and  your piece of advice!!!! …. si usted supiera!!!!! …y LA PENITENCIA,  la cuento otro día.

Y vos,  ¿cómo fuiste de chico?

 

 

Pasaron por acá:

  • 97,965 Visitas

En que mes andamos

agosto 2009
L M X J V S D
« jul   sep »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Páginas

Me encontrás acá:

ana_2059@hotmail.com

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 44 seguidores

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 44 seguidores