Todos tenemos un amor que nos complica la vida
Mientras yo moría de amor por dos chicos y estaba enamoradísima de ellos, aunque ninguno de los dos me llevara el apunte, otro, un muy buen chico, al decir de mi madre, moría por mí… la historia de siempre cuando éramos más chicos!
Bajaba del tren en San Isidro, todas las tardes volviendo del colegio, y muchas veces un muy buen chico aparecía casualmente por ahí. Casualmente iba para el mismo lado donde yo vivía, y casualmente tenía tiempo para acompañarme. Los domingos, cuando mi madre iba a misa, casualmente se lo encontraba en la iglesia, y como buen chico que se precie, él la acompañaba hasta casa. Ella, feliz, lo hacía pasar. Al rato, después de charlar un rato con ella, se iba. Para mi, era un pelmazo.
Mi madre me decía entonces que yo era muy tonta por no hacerle caso a tan buen chico, ya se notaba que iba a ser un triunfador en la vida, eso estaba a la vista!!!. Ella, mamita sabe, tuvo razón a medias, porque si bien un muy buen chico llegó a ser vice-presidente de una empresa importante, no hubiera sido un buen novio, con los años cambió su objeto de deseo, y perdió el interés por las mujeres. Pero en aquellos días, y sin saber todavía lo que nos deparaba la vida, mi madre, a mis 17, me decía: seguí así, y te vas a quedar solterona como tu tía Irene.
La tía Irene, prima de mi padre, era un personaje en la familia. Alta, muy derecha, como si se hubiera tragado una estaca, seria y circunspecta, parecía desayunar vinagre. El chiste entre nosotros, era el decir de Gila: “Cuando nació le dijeron al padre: ha tenido usted una soltera”. Y con el correr de los años, siguió así. Trabajaba mucho y se sabía que tenía muchos amigos y amigas con quienes salía, iban al teatro, a conciertos y dos o tres veces viajaron a Europa.
Un día, ya cumplidos los 72, apareció la tía Irene con la noticia: se casaba!!!! y en una ceremonia muy chiquita, solo por civil, se casó con Luis. Luis era médico pediatra, tenía 73 años, era también soltero y del grupo de amigos, y su particularidad, que no era ninguna particularidad para nosotros, era que era judío.
Se mudaron juntos, se fueron de luna de miel, y fueron muy felices. A la tía Irene le cambió el humor: ahora parecía una campanita, el vinagre se había transformado en miel. Durante diez años fueron una pareja muy linda. Luis se integró en la familia como si nos conociera de siempre, y diez años después murió.
Una tarde cuando fui a saludar a la tía Irene, me contó la historia. Se habían conocido 40 años atrás, y se habían enamorado, pero la familia de él, judía, se había opuesto totalmente a cualquier relación con alguien de otra religión … Qué mal Luis… que poco defendió su amor!. Se habían visto a escondidas durante muchos de esos años … picarona había resultado la tía Irene! … y hasta habían hecho uno de los viajes juntos, aunque con otra amiga como chaperona, no fuera a ser que alguien pensara mal. Así fueron pasando los años. Finalmente la madre de Luis, a los noventa y tantos largos, murió.
Por esos mismos días, una chica, una descarada! … que era viuda (68) le empezó a tirar onda a Luis, y parece que a él eso no le molestó para nada. La tía Irene, enojada, le cantó las cuarenta, y se fue otra vez a Europa con una amiga. Cuando volvió, recién llegadita, se encontró con que Luis había comprado un departamento. Muerta ya la madre que impedía esa unión y desesperado por su alejamiento, le propuso matrimonio. Final feliz!.
La tía Irene ya va por los 84 años. Va todos los días al gimnasio, se acaba de comprar una notebook, y está estudiando computación. Esta semana le conectan Internet. Y ayer me contaba: La semana pasada, me quisieron hacer el cuento del tío: estaba paseando a la perrita, cuando se me acerca un tipo joven, vieras que lindo señor, con que lindo traje… y me dice, señora, soy amigo de su sobrino Miguel. A lo que yo le respondí: se está usted equivocando, no tengo ningún sobrino Miguel… Entonces dice, perdón, quise decir Carlos! … Ah! Carlos, si, es mi sobrino. Y entonces me contó, que estaba por viajar y que Carlos le había pedido que le llevara 450 dólares, pero que le faltaban los 50, si se los podía prestar yo. Y ahí me asusté… imaginate que me quisiera hacer algo??? Entonces, muy suelta le digo: Hagamos así: déme usted 100 dólares a mi, y yo le doy los 50 a usted… El tipo salió corriendo! Cuando sea grande, quiero ser como la tía Irene!
Nunca es tarde para el amor. Y vos… ¿tuviste algún amor de esos que te complican la vida?



31 comentarios
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abril 6, 2010 a 9:04 am
Mona Loca
Ay, querida!
Qué pregunta indiscreta!
Obvio que sí, pero no contaré acá, sabrá disculpar!
Yo pienso en la madre de ese señor y en cuantas cabezas se le habrá deseado…que desapareciera, para ser delicada.
Y còmo su presencia hizo infeliz a dos personas ( por lo menos…)
Qué gran tontería.
Y qué bueno que a pesar de tantos años finalmente pudieron concretar aunque sea por un tiempo, ¿ no?
Hermosa Historia.
abril 6, 2010 a 9:11 am
Verito
Iddola tu tía Irene! yo también, de grande quiero ser como ella… mirá su historia de amor, qué loco todo! Totalmente fuera de los manuales: cualquiera de nosotras lo hubiera mandando a freír churros al Doc por no defender a su novia frente a la familia… pero ella tuvo paciencia y finalmente pudieron estar juntos a gusto y piacere.
Qué locas son las cosas, cómo se dan a veces, no? Toda enrevesadas, y hay que pasarse media vida desenredando la madeja…
Lo de tu prospect también es terrible, no por el chico en sí, sino por el mal ojo que tenía tu vieja… jaaa! La tía Irene -que ella creía híper solterona- se tenía guardada una super historia, y el chico en cuestión con el tiempo se iba a adherir al club de Ricky Martin, psst!
El amor que a mí me complicó la vida fue un señor al que se le dio por andar confesándome sus sentimientos cuando yo ya estaba casada con ooottttro señor… y no hubo caso, me dejó picando el bichito de la duda en las entrañas, así que me separé, me fui a vivir sola -pero de novia con él, el del bichito, me refiero- y ahora… bueno, el mes que viene cumplimos 7 años de casados. =)
Divino final felí, pero en el intermedio tuve una vida muuuy complicada, Ana. No te digo que fue como lo de tu tía Irene porque lo de ella es la paciencia y lo mío no, claramente, pero que estuvo todo muy fuera de lugar y hubo escánnndalo familiar… eso seguro, claro que sí… me agoto de sólo recordarlo.
Besos gigantes.
abril 6, 2010 a 10:16 am
Dondelohabredejado
Vos me habías contado la historia de tu tía, cuando yo hablé de la mía (que lamentablemente no tuvo final feliz)
Me encanta leerla ahora en detalle, y me maté de risa con el modo se sacar corriendo al estafador!!
Un ejemplo, realmente. y qué lindo que se conecte a internet!!
Creo que todos los amores que viví siempre me han complicado la vida. Soy especialista en eso, ja ja ja
Ahora mismo, estoy enamoradísima y esperando que podamos juntarnos pronto porque nos separan 27.000 kilómetros.
Complicado o no complicado, el amor siempre es un milagro y nos da felicidad.
Un fuerte abrazo. (cómo pasaste tus vacaciones??)
abril 6, 2010 a 11:08 am
Anavril
Aaaaah amores que complican la vida y los que aparecen a destiempo!!
Si, gracias a Dios tuve de los dos.
Sufri como una perra, pero enriquecieron mi vida!!!!
Ahora que todo esta tan calmo …a veces extraño esos líos.
beso!
abril 6, 2010 a 2:06 pm
Cris
Hayyyyy si Tia Irene , buenísimo !! Amor que te complica la vida ?? …. si , alla muy a lo lejos y de pendeja , si me la habra complicado , o yo sería muy complicada dada mi corta edad.
Saludito
Cris//mujeresdesincuentay
abril 6, 2010 a 3:43 pm
solitaria
Ojalá uno pudiera ser como tu tía Irene! Nunca es tarde para el amor… que bueno que tuvo la oportunidad de vivirlo!
abril 6, 2010 a 4:24 pm
nosestamoshablando
No hay nada que hacer, al amor no hay con qué darle, digan lo que digan. Es lo más!
Irene una genia, admirable su espíritu.
Antes siempre las madres nos veían “el candidato ideal, ese chico que aún era bueno, muy de familia…”. Y ese justamente era el que nada tenía que ver con lo que queríamos.
Besos
abril 6, 2010 a 5:54 pm
Alicia
Porqué a veces el “candidato ideal” no nos interesa y nos enganchamos con alguien que claramente no lo es… es parte del misterio del amor
Besos
abril 6, 2010 a 7:47 pm
Mel Blanc
Me hubiera gustado ser el candidato ideal de la madre o de la hija, pero la verdad es que por alguna razón que desconozco siempre me sentí identificado con el tema “Número 2 en tu lista”, de los Cadillacs. Dice: “Estamos todos allí en la mesa
tu padre intenta reír -no puede-
y al irme yo él te hablará
y te dirá que no soy confiable
y que ese tipo es más razonable.
Pero, mujer, esa noche,
esa noche yo te amé”.
Besos.
abril 6, 2010 a 8:15 pm
Pablo
Mis padres siempre quisieron “guiar” la vida de mis hermanas y elegirle los hombres más “adecuados”. Ninguna logró formalizar con los elegidos, y uno de ellos inclusive también súbitamente perdió el interés por las mujeres.
Un brindis para la tía Irene! Se ve que supo llevar una buena vida y finalmente sorprendió a todos. Tuve un caso similar en mi familia, fallecida ya hace tres años, a la edad de 102. Bailó tango hasta los 92. Todo un ejemplo.
Y también fue bastante astuta en su manera de llevar la vida.
Con mis saludos!
abril 6, 2010 a 8:23 pm
Adenoz, el pretendiente
Si, hace poco, un año. Me enamoré perdidamente de mi profesora de Problemática de Arte Latinoamericano, Emma. Me lleva 25 años (tengo 49). Había onda y ella me correspondía. Pero hubo problemas en su familia. Su abuela se opuso tenazmente a aceptarme por mi condición de ateo e hincha de Independiente. Y como la vieja tiene mucha ascendencia (y descendencia) en la familia, Emma tuvo que resignarse.
Todavía no lo superé y aún añoro las mañanas en que Emma no me reconocía y empezaba a los gritos de que la querían violar. Luego recordaba paulatinamente. Como nos divertíamos!
abril 6, 2010 a 10:55 pm
Marcelo C.
Quiero un amor que me complique la vida, ya!
Esta tranquilidad me esta matando!
No, era en broma….
Bueno, la verdad la verdad la verdad, no se que decirles….
Besos! Lindismo post y una grande la tia Irene!
abril 7, 2010 a 12:19 am
tia Elsa
Muy buena la historia de tu tía, ya veo porque era avinagrada. No, yo tuve un amor que me cago la vida, pero gracias a dios me lo saqué de encima, fue mi primer marido, hace 35 años que no lo veo y ya ni me acuerdo de la cara. Pero si tuve un caso, la amiga de mi mamá tuvo un novio de jovencita, no sé porque se pelearon, después de muchos años (ya tenian 60 largos) se volvieron a encontrar y se casaron, pero tuvo mala suerte, el hombre murió a los tres meses de casados, esta pobre mujer nunca tuvo suerte,pero eso si siempre fue un sol, hablo en pasado porque murió hace varios años. Besos tía Elsa.
abril 7, 2010 a 1:02 am
milenius
Una genia, la tía Irene…
Sí tengo.
abril 7, 2010 a 12:23 pm
Shirubana
Qué grande la tía Irene! Por lo visto no sólo se casaron sino que se fueron de viaje y se vieron durante todos los años sin que nadie sospechara nada. Vivir a las escondidas también puede ser una forma interesante de vivir el amor, no tiene por qué ser malo.
Amores problemáticos he tenido, pero prefiero olvidarlos más que recordarlos.
Me mató el comentario de Adenoz! genial!
Saludos,
Shirubana.
abril 7, 2010 a 4:00 pm
La candorosa
Su tía Irene ¡¡es maravillosa!!
Es más, quiero llegar a los 84 como ella ¡¡así da gusto vivir mucho tiempo, ja!!
Claro que con un candidato que no tenga una madre como la que tuvo “Luis”¡¡¡obviamente!!!
¿Amores que compliquen la vida?
A ver: ¿existe alguno que no la complique? jajaaaaa
¡¡Abrazotes!!
abril 7, 2010 a 6:57 pm
Marga
¡Qué historia! Me alegro de la felicidad, porque nunca es tarde para ser feliz.
Besos.
abril 7, 2010 a 11:16 pm
carugo
Quién no…??!!!
Mejor hago mutis por el foro y no hablo más porque sino…
Te mando un beso enorme!!!!
abril 8, 2010 a 12:19 pm
Any
Que buena historia, aguante la tia Irene! Está visto que uno no puede juzgar, las apariencias engañan, mirá la tía que canuta; tenía un amor escondido hacía 40 años. Suerte que pudo cerrar la historia felizmente.
La vida está llena de “un muy buen chico” y parece ser que mientras mas bueno es, menos nos interesa … aunque en este caso tu olfato te salvó, “chico bueno” terminó de novio con el Cacho; mirá si te casabas con el y después se le ocurría cambiar de bando jajajaa!
No sé, no hay reglas en esto, si las hubiera … sería tanto mas fácil (y tanto mas aburrido)
Me encantó la historia.
abrazos
abril 9, 2010 a 2:19 am
Blonda
No sabés lo que yo disfruté al leer este relato. Es tan “redondito”, con tu historia sumada a la de la tía Irene (grosa, muy grosa) y ese final tan…tan…genial como la mismisima tía!
Divino, perfectito, un placer total leerte.
besotes asi de grandes negra!
abril 9, 2010 a 3:10 pm
Lasvuelt@s
aguante la tia Irene! muchas debieramos tener su buen espiritu, su aguante…y su amor!
quisiera ser como ella…
amores que complican? siempre hay…no conozco exepciones…gracias al cielo y a una buena estrella mi marido puso fin a esa clase de amores…
lo simpatico es q a veces mas te gustan mientras mas complicados son, no?
pero si se calman las aguas, a veces disminuye la adrenalina tb…al menos ese fue mi caso…amen! caso cerrado…
buen fin de semana…un beso a la tia Irene
abril 9, 2010 a 9:48 pm
Fabiana
Sí, yo tuve y tengo el mismo de toda la vida. El que me complica la vida todas las mañanas y todas las noches.
Al fin y al cabo, si no fuera así, no sería mi marido, sino mi amante… Jajaa.
Besos.
abril 10, 2010 a 11:15 am
PABLO FRANKO
Cuando hablaba de ese chico de San Isidro que la cortejaba, me fui viendo reflejado, yo tenia una enamorada así a la que me le aparecia y soy de san isidro y no andamos lejos en edades pero no llegué a vicepresidente de nada y me hice escritor. Me encanto la historia de la tía, además la ha contado de una manera que un árrafo me lleva al otro. Además si son de san isidro, estaré atento a ver si la veo a la tía… Y a usted si no es que se mudó. Un abrazo sincero. Lindo post
abril 10, 2010 a 7:05 pm
noimportaquiensoy
Obvio que lo tuve, madrina… pero complicado en serio. Fue una experiencia horrible. No da para recordar ahora y acá.
Me encantó como escribiste la historia. genial.
Grande la tía!!!!! Yo también quiero ser así cuando crezca! Ojalá!!!!
Beso madrina!!!!!!!!!
abril 10, 2010 a 7:41 pm
Patricia
SIIIII… tuve un gran amor que me re-complicó la vida y a veces me la sigue complicando, pero no me arrepiento de haberlo tenido porque fue mi bienvenida al mundo de las emociones y los sentimientos. Antes era un chip.
Vos tenés a la tía Irene y yo tuve a la tía Elisa con historia en viceversa. La tía Elisa era judía y José María, su novio de toda la vida, católico. Nunca aceptaron a la tía Elisa en la familia y ella fue la NOVIA ETERNA. Nunca se casó y murió soltera. Pero….. supongo que no habrá muerto virgen…. no tenía cara de virgen la tía …… jajajjaja
Muy bueno el post. Muy bien relatado
Cariños y MUCHA SUERTE
abril 11, 2010 a 11:47 pm
O
El amor no complica la vida, nosotros permitimos que nos compliquen la vida los terceros.
Digo… que familias de mierda, no? Y el, bueno pero mas bol…. que las palomas.
La familia de el que lo enseñó a vivir atado a los prejuicios y a vivir (vivir???) a escondidas sin saber ni poder defender su amor.
La de ella, que se ve que era medio parecida, pero mas bien del tipo: “de eso no se habla”… aunque todos lo piensen.
Ella soportarlo asi!!! Dios, que amor tan grande o que estupidez mayuscula!!! Cuanto tiempo perdido! Menos mal que al final arrancó….
Y los “buenos chicos” o “los buenos partidos” le gustan a las madres nomás, …bueno, si tanto les gustan que se casen con ellos.
Y uno tiene que hacer lo que se le da la gana, porque al final, le vas a cantar a Gardel….
Perdoname Ana, pero creo que cuando crezca, tu Tia Irene, tendria que ser como vos.
abril 12, 2010 a 12:03 pm
Martin
Saludos
El tema es la contradiccion eterna:porque el amor deberia ser complicado?
Es un punto de encuentro, de placer, cariño y miles de cosas positivas y regenerantes.
Saludos
abril 12, 2010 a 5:31 pm
Viviuska
Qué hermosa historia, dolorosa por el impedimento durante tantos años pero con final feliz.
Qué grosa la tía!!!! Besos
abril 13, 2010 a 8:45 am
Myr
Qué maravilla tu tía ¡La felicito! ¡¡¡¡¡una genia total!!!!! Yo espero llegar igual que ella a esa edad.
Y por la madre de Luis, que cosa con esas madres castradoras….
Horrible.
No sé si viste, en mi blog tengo 3 entradas dedicadas a la vejez. Están en ese etiqueta.
Besos
abril 15, 2010 a 8:58 pm
Koan Resuelto
El Amor en los tiempos del cólera -versión judía- lo de tu tía Irene, no?, pero bueno, que pudieron disfrutar la unión al final. Faltó que aparecieran ahora los hijos a decir que no, que ya estaban muy grandes para esos menesteres.
Que tengas una buenas vacaciones. Cuidado con broncearte en exceso.
Besos!
junio 6, 2010 a 6:41 am
Pepe Palermo
El amor es una complicación porque la vida misma es una complicación aún en su versión más simple, aunque mucho no sé ni de virus ni de amebas. Lo menos complicado es la materia inerte. A lo inerte no lo acosa la muerte, simplemente existe ¡Pero que lindo es vivir! Y vivir una vida que siempre será complicada por el amor, o por la falta de él. Hasta el último día de mi vida buscaré vivir complicadamente, a la luz o en las sombras, que siempre en la habitación más oscura se puede encender una velita.