Los chicos crecen y llega el día en que se empiezan a ir, ya lo sabemos.
A veces, puede ser de a poco, como para ir poniéndonos en tema y que la situación no nos encuentre desprevenidos el día en que nos damos cuenta que ya se fueron, sin retorno.
Si tenemos un solo hijo, es el 100 % de los hijos y es una cosa contundente. Sucede y ya está. El niño, ahora casi adulto, se fue.
Si tenemos más de un hijo, el movimiento puede ser mas gradual y podemos hacernos un poco los distraídos, o los superados … podemos ensayar un discurso que diga algo parecido a: claro!… la vida es así, los chicos crecen, es natural que se vayan, si no se van solos yo les doy un empujoncito y esas cosas que decimos los padres, de la boca para fuera o muy en serio, pero con la tranquilidad que nos da que todavía nos queda alguno dentro que nos revuelva el avispero, nos desordene la casa, meta ruido, gaste de más, vacíe la heladera, y esas cosas que hacen los hijos. Y si se van, es de vacaciones y al poco tiempo vuelven, con una valija llena de ropa sucia.
¿Y por casa cómo andamos?
N° 1, fuera.
Como N° 1 está fuera, y entre ellos se extrañan, N° 2 y N° 3 empiezan a especular con que es muy bueno que haya uno al otro lado del mundo, con casa donde aterrizar y usar de base operativa.
N° 3 comienza preparativos de viaje, mientras, uno la mira con un poco de asombro… como puede ser, si hasta el otro día iba al jardín de infantes, que ahora esté organizando un viaje de 8 semanas y varios países con mínimo presupuesto, con una precisión de relojero suizo… ¿Cuándo me distraje?
Ya está: N° 3 fuera, aunque sea en tránsito, y con fecha y pasaje de vuelta.
Queda N° 2… que por esas cosas naturales de la vida, está mas tiempo en el trabajo y la casa de la novia que en su (mi) propia casa.
Y entonces la casa se transforma en algo así como el ensayo general de la obra: “La casa vacía”.
Hasta ahora, pasan cosas buenas:
- La casa está en orden permanente. Cuando abro la puerta al volver del trabajo, está tal cual la dejé a la mañana. Parece un milagro, y si… es un placer!
- Cuando voy a poner algo de ropa a lavar, nunca me encuentro con el lavarropa lleno de ropa sin tender.
- La pileta de la cocina está vacía, no hay un solo plato sucio… y si hay una taza, es la que deje antes de salir apurada a la mañana.
- La heladera dejó de ser un gran agujero negro donde las cosas desaparecen a una velocidad espantosa… nadie se comió lo que necesitaba para la cena.
- Puedo poner la música que me gusta, sin escuchar comentarios extemporáneos, y un CD no se cambia solo como por arte de magia ante mi menor descuido.
- Voy al supermercado y no gasto nada!!!!
estoy funcionando en modo ahorro.
- No hay cena que preparar… y si tengo ganas de cenar un sandwich tres días seguidos, nadie protesta.
Si, ya sé… Me hago la viva porque sé que una tiene pasaje de vuelta, y con el otro intercambiamos cinco palabras y dos gruñidos cada mañana. Pero como ensayo general, está bueno!
Me doy cuenta que por primera vez en mi vida, en los años que tengo, es casi casi como si viviera sola. La verdad… es todo una novedad, y no me cae tan mal como había pensado … aunque quizás sea porque es todo muy nuevo. Veremos!
Y vos, ¿cómo te llevas con el vivir solo?




23 comentarios
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marzo 30, 2011 a 10:07 am
Myriam
Hola Ana: ¡¡ Las fotos son divinas!!
Lo mió fué contundente, un año antes de lo previsto por mí y sin anestesia.
Sentí que me arrancaban las tripas al rojo vivo y no es metáfora. Me enfermé, me tuvieron que operar, tardé en recobrar la salud varios meses, pero sobreviviví. Después de eso, nada me parece dificil, imposible o doloroso. NO tuve más despedidas, solo reencuentros.
Vivo sola y muy a gusto y no descarto volver a vivir en pareja, siempre y cuando sea la complementaria y que me haga feliz.
Un abrazo muy grande
marzo 30, 2011 a 10:10 am
Myriam
Es muy bueno poder hacer ensayos. Uno se va preparando. Me alegro de que lo puedas hacer, ayuda muchísimo. Tambiñem planear hacer actividades que a uno le gustarían y fué dejando para cuando tuviera tiempo, proque con la casa vacía, viene también ese tiempo libre de regalo.
Otro abrazo
marzo 30, 2011 a 11:08 am
winnie0
Hace poco escribía que era bastante feliz viviendo sola y a mi ritmo. Soy la peque de 9 hermanos…mi casa siempre fue bullicio…ahora adoro mi libertad. Un beso
marzo 30, 2011 a 11:46 am
Fabiana
No se si me gustaría vivir sola tiempo completo, pero se me dio un par de veces quedarme por un fin de semana en casita y la verdad que disfruté de mi soledad perfectamente.
Sin hacer nada fuera de lo común, el solo hecho de manejar MI vida y MI tiempo como se me cantó, ya fue como tomarme vacaciones.
Siempre espero que se vuelva a dar.
Besitos.
marzo 30, 2011 a 11:49 am
La viajera ecuatorial
Nunca viví sola. Adoro los pocos momentos en que mis hijas desaparecen en simultáneo. Estoy segura de que, como ensayo general, me encantaría.
¿Para siempre? No tengo idea.
La fotos de tus hijos es hermosísima
Un beso
marzo 30, 2011 a 1:17 pm
Asun
Yo nunca he tenido que ensayar como sería la casa vacía porque no he tenido hijos, así que no he tenido que pasar por el imagino duro trance de que se vayan yendo.
Yo hace muuuuuuuuuuchos años que vivo sola, y la verdad es que lo llevo muy bien, porque como muy bien has explicado, tiene muchas ventajas, y hago lo que quiero, cuando quiero y como quiero, y no tengo que dar explicaciones a nadie. Pienso que más bien me costaría acostumbrarme a no ser sola en casa, pero nunca se sabe…, si hay otras cosas que compensen las ventajas de vivir sola, no te digo que no cambiaría.
Un beso
marzo 30, 2011 a 3:06 pm
Gamar
La primera estudia a 600km desde el año pasado, pero no se termina de ir.
Hay más lugar en la casa pero cuesta muuuuuucho más mantenerla.
Yo soy de los que disfrutan la soledad pero sabiendo que no estás solo. Estar solo sin regreso no se si me gustaría.
Igual me quedan dos más por unos cuantos años.
Ah, y mi mujer que no logro que se quiera ir.
Besos
marzo 30, 2011 a 3:54 pm
Pablo
La familia se “desintegraba” una vez por año. Cda cual se iba yendo del país a medida que quería y podía. Por eso todos juntos hace rato que no estamos.
Una vez que no quedaba más nadie quien me pidió permiso para retirarse fue mi mujer. La dejé ir sin ningún empacho. El tema era irreversible.
Fue en ese momento que empecé a estar acompañado únicamente de mi soledad.
Los hijos van y vienen a veces con sus propias familias más crecidas. Pero lo triste es el vacío que deja la falta de compañera. Las noches son muy largas y los silencios pegan fuerte si no los manejás bien.
Por eso intento viajar, salir mucho.
Mis saludos, Ana
marzo 30, 2011 a 6:31 pm
Marga
Nunca viví sola, pasé de la casa de mi padre a vivir con mi concubino. Tal vez en el futuro, pero no sé cómo será.
Besos.
marzo 30, 2011 a 6:42 pm
milenius
Como dicen por ahí, disfruto de los momentos de soledad, pero ¿todo el tiempo? mmm… no sé. Una habla de empujoncitos y empujones pero no termina de darlos, así que ahora opté por quedarme piola, y cuando se quieran ir, que sean ellos los que corten, qué tanto. Yo tengo varias cosas en qué pensar mientras llega ese momento. Me parece que lo que me da cosa es envejecer, no que ellos crezcan…
¡Besos!
marzo 30, 2011 a 9:25 pm
Juan de los Palotes
Que los hijos se van, es un hecho.
Que uno se va quedando solo, otro hecho.
Que ésto te demuestra que nos estamos volviendo viejos, seguro!
Que es la ley normal de la vida, también es una realidad.
También nosotros hicimos el mismo camino en nuestra juventud.
La voy llevando, como se puede. Pero todo bien. No soy de despotricar contra la soledad.
A propósito, qué hermosos hijos tenés. Es cuando nos ponemos a ver fotos que nos damos cuenta cómo la vida se nos va.
Un abrazo, amiga
marzo 30, 2011 a 10:14 pm
Lolita & El Profesor
¿Cómo me resultó vivir solo? ¿La verdad, verdadera? ¡¡¡ UN ALIVIO !!!
Imagínese que yo hacía mi rol y el rol suyo (de usted) al mismo tiempo y con cinco… sí, cinco.
Recuerdo que cuando se fue la última, metí el celular que tenía en ese momento en la caja en la que venía, y nunca más quise usar esos aparatejos. Diez años, ¡¡diez años, mi Dios!!, cargando con diferentes modelos, para estar siempre comunicado, para ir a buscar a una a un cumpleaños, a otro a la casa de un amigo, salir corriendo para el súper, no escuchar música clásica (¿¿Qué escucháaaaas, papaaaaa??).
En fin…
¿Que a veces los extraño? Y sí…
Pero vivir solo durante estos últimos diez años, me reconstituyó y me dio una visión diferente de la existencia.
El Profesor
marzo 31, 2011 a 9:18 am
Verito Molina
Ah, la soledát, el silencio!!! Un poco se necesita a veces.
Yo me mudé sola por primera (y última) vez cuando me divorcié de mi primer marido: ahí hice vida de soltera, finalmente. Digamos que hice el camino más largo para llegar al mismo lugar… ja! Pero es que claro, tenía 26 años y la cosa fluyó naturalmente hacia el “irme a vivir sola”, porque hay una flexibilidad a esa edad que permite hacer estos cambios sin problemas. Ahora en tu caso, después de haber criado una familia con tres hijos, me imagino que el contraste es mucho mayor! Por eso me encantan los detalles que contás acá: la taza en la pileta de la cocina, la comida que “aguanta” en la heladera, el orden, la música, la paz…
Yo creo que en determinado momento nos vamos acostumbrando nuevamente a la soledad, y está bien así. Alguien me dijo alguna vez que el hombre es un ser mucho más solitario de lo que parece, que el “ser social” es relativo… hay algo de lobo estepario en cada uno de nosotros. Y con el tiempo ese costado nuestro se deja ver, sobre todo cuando las necesidades de los demás ya no se anteponen (tanto) a las nuestras.
Besos.
marzo 31, 2011 a 11:45 am
Vesper
Yo vivi sola un par de años y me encantó, amaba mi depto chiquito como una cajita , ponias un pie fijo y solo con mover el otro recorrias todas mis instalaciones ( comedor, cocina, dormitorio, escritorio y baño) todo en un amb y medio, amaba ese depto y amaba hacer lo que quisiese y por sobre todo que las cosas no se movieran nunca, donde lo dejaba quedaba por un siglo si yo queria, pero vivir acompañado tiene su gran encanto, sobre todo porque tuve suerte y tengo un gran compañero!
En tu caso disfruta este momento como único, pensa que es una transicion a la GRAN familia que se formará cuando tus tres pimpollos traigan a sus pimpollas/os y sus pimpollitos !!!!
Muy lindo post, mientras leia te imagino mirando la taza en la pileta, tu cara de asombro al ver el orden al entrar ….
Besossss
abril 1, 2011 a 12:14 am
Carugo
Yo viví 8 años solo (en dos períodos de 4 años) y no me fue tan mal.
Soy un tipo bastante solitario y disfruto de estar conmigo mismo.
Ahora, usted es una tipa excepcional. Si un hijo mío se fuera tan lejos y los otros dos anduvieran en tratativas similares, estaría llorando por los rincones…
La admiro.
Además de bonita e inteligente, tiene un temple de acero…
Besos!!!!
abril 1, 2011 a 4:45 am
Koan Resuelto
mmm, durante cuatro años en la Universidad viví solo, luego fueron casi 10 años de familia y ahora vivo otra vez solo, excepto los domingo que tengo que ordenar porque vienen mis chicos -es nuestro día de la semana-. Afortunadamente ahora ya tengo tres laptops por lo que mi proyecto de enseñarles a programar computadoras va avanzando…
Y si, he sido casi toda mi vida solitario. Leo, veo películas, duermo, como y vuelta a empezar -no necesariamente en ese orden-.
Saludos.
abril 1, 2011 a 9:34 am
Vueltas
Decime si no se disfruta de la soledad “a veces”?
Es como que esa postal mental no me la olvido, y siempre la recuerdo con gracia.
A mis 30 años pase por varias etapas.
De vivir con la familia entre 8-10-12! Pase a vivir con otra familia de 4, luego con muchas compañeras en una residencia universitaria, luego a departamentos con 1 o2, luego sola! solita!
Ahora con mi propia familia, chiquita, de 3…
Asi que disfruto un monton a veces el quedarme sola alma! pero luego enseguida los empiezo a extrañar.
Una cosa simpatica… alguna vez me paso que honestamente recien me cayo la ficha de que estaba viviendo solisima cuando entre al baño, a cepillarme…y en lugar de los cepillos vi al mio! logicamente solo, solito!
Saludos Ana querida!
abril 1, 2011 a 10:11 am
MAGAH
Ana, es un buen ensayo, y al parecer es màs lo que lo disfrutas que lo que lo sufris.
Ya te vas a terminar de acostumbrar y allì el problema serà si alguno quiere volver.
Vivir sola, lease, hacer lo que uno quiere, como y cuando quiere, es maravilloso.
De verdad, yo lo disfruto mucho y màs disfruto de mis nùmeros “4″ haciendo su vida y creciendo en otros lugares.
Abrazo!
abril 1, 2011 a 10:12 pm
Lady Baires
Empecé a quedarme sola de a poco, cuando mi hija decidió alquilar a algunas cuadras. En fin, los hijos vuelan cada vez, siendo más jóvenes.
Me siento muy bien con la soledad, manejo mis tiempos, mis horarios, mis cosas. Aunque a veces el silencio es demasiado. Pero logra mitigarse cuando escucho la cerradura de la puerta y recibo ese abrazo de madre-hija.
Besos para vos!
abril 1, 2011 a 10:30 pm
Jazmin
Desde que me fui de casa de mis padres luego de terminar la secundaria, comenzando yo misma ese proceso hacia el nido vacío, estuve sola y conviviendo, alternadamente, hasta el día de hoy.
Bah, desde hace 15 años que tengo a mi hija siempre conmigo. Y sabemos que en algún momento se irá. O no.
Ella quiere tener su lugar algún día, sin apuro. Más que nada para diseñarlo y decorarlo, poner música, comer, dibujar… lo mismo que hace en su cuarto ahora, bah.
Y a mí me gustaría que fuera posible. Ojalá podamos permitírnoslo. Es una experiencia que enriquece y permite madurar. Es mi experiencia, al menos.
De todas maneras, cada una tiene su espacio, su burbuja, y nuestros espacios compartidos que nos encanta disfrutar.
A mi madre no le fue tan bien. 5 años después que yo, se fue mi hermana. Pero es distinto. Mamá se ocupó exclusivamente de su familia. Luego, quedó con mucho en el aire. Pero eso fue hace mucho.
Lo importante, para mí, es que por más que se vaya a vivir sola en algún momento, esta siempre será su casa. Y ese lugar no se lo quita nadie.
Beso enorme… y disfrute!!!
abril 3, 2011 a 2:58 am
Lola
Vivir sola es una materia que quedo pendiente y supongo (y espero que) no me toque, o a lo sumo a muy largo plazo. O sea, hubiera estado bueno hacerlo en su momento, pero no es momento para llorar sobre la leche derramada no?
De todas formas como decía no puedo hablar con propiedad, que me guste estar sola cuando mi marido viaja y mi hija va a dormir con sus abuelos no es lo mismo que vivir solo, no tener con quién hablar o quien se preocupe si llegaste o no…
Supongo que la mejor de todas las opciones es tu ensayo general, con fehca de vencimiento.
Besos!
abril 3, 2011 a 7:34 pm
tia elsa
A mi se me fueron dos casi juntos, uno en el 2004 y otra en el 2005,, claro me quedó el benjamin que recién cumplió 12, hoy más precisamente y mi compañero de ruta, pero confieso que al ser menos también la casa está más ordenada, tengo menos trabajo y puedo disfrutar de momentos para mi, cosa casi impensable en una época con dos adolecentes y un bebé. Y la verdad no extraño el caos en el que vivía, prefiero seguir asi y verlos los fines de semana. Creo que la soledad no me sentaria mal porque soy solitaria y siempre con algo me entrtengo, pero….
abril 3, 2011 a 7:35 pm
tia elsa
Ah me olvidaba, que lindos chicos son tus hijos!