Al día siguiente que se volvieron los chicos a Buenos Aires, me fui a Roma.
Saqué pasajes en una de las aerolíneas low cost, por muy pocos euros tenía el ida y vuelta a Roma. Mi única preocupación era que mi valijita entrara dentro del cajón de prueba del equipaje permitido, al lado del cual hay un cartel clarísimo: “Si no entra: lo pagás o no sube“.
Llegué cerca del mediodía, y me llevó un rato ubicarme y entender cuál era el recorrido que tenía que hacer para llegar a Lido di Ostia, una ciudad, casi un pueblo de playa, a 30 minutos en tren desde Roma, al que se llega haciendo combinación en una de las estaciones del metro. Compré un Roma Pass, que permite viajar en metro, tren o colectivo cuantas veces se necesite por tres días, y da el acceso libre a los dos primeros museos que uno quiera visitar. Por 25 euros, me pareció buena idea, más estando lejos de la ciudad con viaje obligatorio.
Con alguienmuyespecial habíamos hablado mucho, pero no habíamos logrado que concordaran los tiempos para un encuentro, y seguía sin saber si en Roma nos íbamos a poder ver, él vive y trabaja en el norte de Italia.
Me ubiqué en el plano y me fui para la playa. Preguntando se llega a todas partes, así que pasado el mediodía estaba instalada en el hotel, y antes de volver a la ciudad para arrancar mi aventura romana, me fui un rato a la playa. El agua, helada!!!
De vuelta en Roma, empecé por la plaza España , y de ahí a caminar por todos lados, pasando por lugares muy conocidos, como la Fontana di Trevi… impresionante!!! y descubriendo callecitas, monumentos, restos de ruinas romanas, columnas, paredes y hasta edificios enteros, como el Panteón, que van apareciendo por todos lados en medio de la ciudad mientras uno va caminando… todo espectacular.
En mi camino, me crucé con una manifestación de la sinestra ecológica,
más adelante con un acto político frente al panteón, muy simpático, con toda la onda y muy buena música, y siguiendo… con muchísimas heladerías de las que es difícil zafar … Imperdibles los helados de Roma, sólo les falta el de dulce de leche!!!
Cerca de las nueve de la noche, me puse a buscar el metro más cercano para volver al hotel, y acá fue donde empezaron mis problemas. Cuando finalmente encontré la estación del metro, pude tomar el último tren que pasaba hacia la estación donde tenía que cambiar de línea, que me llevaba a la otra estación por donde pasaba el tren. Cuando llegué ahí, todo estaba increíblemente oscuro y desierto, y al acercarme a la boletería donde había tres empleados charlando, uno de ellos me dijo una sola palabra, no sabía qué significaba, pero sonaba nefasta: ¡sciopero!






9 comentarios
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junio 16, 2011 a 9:07 am
Verito Molina
Jaaa! Ok, todos los caminos conducen a Roma, pero DESDE Roma… no sabemos: ningún refrán nos dice nada, che.
Qué días increíblemente largos y maravillosos vivimos a veces, ¿no? Cuando uno viaja se da cuenta de que la mente no puede procesar fácilmente que a la mañana estabas despachando una valija, y a la tarde ya estás en el confín del tiempo y de la historia recorriendo siglos y siglos con la mirada. Lindísimo tu relato de viaje de París a Roma.
Muero por saber más de “Alguienmuyespecial”, por supuesto.
Beso grande.
junio 16, 2011 a 9:36 am
Gamar
Ay no, no corte así.
Queremos saber como sigue.
junio 16, 2011 a 10:46 am
Juan de los Palotes
Bien por vos que te animaste a hacer el periplo sola.
Recorrer en soledad es casi mejor porque vas a donde se te canta y hacés lo que más te gusta.
Interesante relato, pero nos quedamos con la duda de qué pasó?? Acaso no habrás podido regresar??? Momento complicado.
Si fue así, te habrás enojado con vos misma por no tener compañía.
Un abrazo
junio 16, 2011 a 2:18 pm
Myriam
Ay…. si que me quedo con las ganas de saber si te encuentras igual con “esa personatanespecial” que vive al Norte de Roma y qué pasó al final con la huelga.
Ya te contaré mis anécdotas de Roma. Besos y espero la continuación.
junio 16, 2011 a 5:40 pm
Asun
Pero bueno… esto no se hace. Dejarnos con la miel en los labios sin saber que pasó con “alguienmuyespecial”, si os encontrasteis o no.
Esperaré la próxima entrega.
Sí que suena fea esa palabreja italiana: “sciopero”, pero si el traductor de google no me engaña, sólo se trataba de una huelga.
Besos
junio 16, 2011 a 7:26 pm
cris
Hay Ana , en algunos momentos te habrá parecido estar en Argentina , hasta las huelgas has ligado , Vero , les falta el dulce de leche !
Saluditos
Cris//mujeresdesincuentay
junio 21, 2011 a 12:17 pm
La viajera ecuatorial
Me encantó.Me dan ganas de irme a Roma.
Y con alguienmuyespecial, ¿qué pasó?
Un besazo
junio 21, 2011 a 12:27 pm
Marcelo C.
Como fue que me perdi de este post?!
Cuando vi hoy que habia Roma (2), dije, evidentemente me perdi un capitulo.
He aqui el capitulo faltante, ahora entonces si puede leer el Roma (2), no me gusta dejar materias previas, como en la secundaria, hagamos bien todas las correlativas.
Dios mio! Este alguienmuyespecial es alguienmuypersonaje, me parece, no?!
julio 6, 2011 a 5:03 pm
Mai
“Sciopero!” jajaja
Cada tanto les da a los tanos el paro de transportes… lo hacen para que no tengamos nostalgia de la Argentina! jaja
Por las banderas que veo de la manifestaciòn, se trataba del PD (Partido Democràtico) que es de “sinistra” no necesariamente ecològica!
Besos y te sigo!