Hora de volver… y llegó el día que hubiera querido evitar.
Me traje muchas cosas buenas que no venían en la valija: conocí lugares espectaculares, muchísimos ratos compartidos en familia y con el monstruo, y la promesa de los dos de no dejar pasar tanto tiempo hasta volver a encontrarnos.
La despedida, difícil.
Pero Paris, y todo lo que viví, se quedó grabado dentro mío.
Como este puente, y esta canción, los dos juntos, y con una cuota de penita y de nostalgia, me llevan otra vez hasta allá.
Quiero más! Acabo de volver de mis vacaciones… y ya quiero arrancar otra vez!
Dicen que viajando se fortalece el corazón… Vos… ¿estás pensando en un próximo viaje?




10 comentarios
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agosto 8, 2011 a 11:41 am
Myriam
Ana, si es una pena, pero estoy segura de que volverás, más estando el monstruito allá.
Y sobre mi viaje, ya sabes la respuesta. Besos
agosto 8, 2011 a 2:08 pm
La viajera ecuatorial
¡Claro que se fortalece el corazón!
Volvemos, planificamos otro viaje y todo vuelve a comenzar
Un beso
agosto 10, 2011 a 8:36 am
Verito
Como dice “La viajera”, todo volverá a comenzar. La conclusión sobre todas las experiencias vividas se revuelve un poco al final de cada viaje, ¿no? Es como un brindis de fin de año, de fin de siglo, de fin de época: es una despedida, un desplazamiento dentro de uno mismo… pero que no está elaborado del todo: aquello que vivimos -¡recién!- todavía anda conjugándose en tiempo presente, y el asunto nos deja un poco en carne viva.
Pero volveremos a arrancar en cuanto llegamos a destino. De esto estoy segura.
agosto 9, 2011 a 3:05 am
winnie0
Las despedidas de lo bello siempre son tristes…pero consolemos siendo testigos de su permanencia.
Un beso
agosto 9, 2011 a 5:41 am
Asun
Las despedidas siempre son difíciles y en tu caso, dejando allá al monstruo, todavía más. Seguro que habrá futuras ocasiones. Mientras tanto disfruta de las sensaciones vividas y de los buenos recuerdos.
Yo este año no tengo ningún viaje en perspectiva, aunque hasta el día 1 de septiembre que no empiezo a trabajar… quien sabe.
Un beso
agosto 9, 2011 a 5:47 am
Mai
Y si que son duras las despedidas… duras para el que parte y para el que se queda lejos también!
Pero los recuerdos de lo vivido, después de haber pasado el tiempo junto a los seres queridos, hacen màs liviana la separaciòn…
Besos Ana!
agosto 10, 2011 a 12:04 am
Lola
Supongo que nunca nos resignaremos a que los viajes se terminen tan pronto. Sobre todo cuando uno siente que falta tanto para el próximo. En este momento a mi me da mucha fiaca viajar, será que MC es chica y es complicado viajar con un chico y más dejarlo, igual las proximas vacaciones mi marido quiere cruzar a Chile en auto, idea que no me atrae en absoluto, pero tengo la alta sospecha que ganará él…
Al margen, el otro di vi Medianoche en París, y me acordaba de tus fotos, si no la viste mirala (bueno o dentro de un tiempito cuando no te de tanta nostalgia)
Nunca me imaginé diciendo esto, pero como lo expresa mi madre, lo importante es que la pasaste bien, la vuelta es inevitable y ya estaba planificada (sí, sé que no sirve de consuelo…)
Que te sea leve el comienzo de la rutina.
Besos!
agosto 10, 2011 a 7:13 pm
Marcelo C.
Ay, Dios, lo duro que debe ser despedirse de PAris.
Bueno, yo todavia ni lo conozco, pero me imagino igual que despedirse de una ciudad así no es cosa facil….
Viajando se fortalece el corazón…. y volviendo a Baires se vuelva a hacer añicos! Menos mal que hay amigos para compartir cafecitos y capear el temporal!
agosto 11, 2011 a 11:56 pm
Yoni Bigud
Qué lindo viaje. Felicidades. Me gustaría viajar a Madrid en breve, a visitar familia. Pero hoy por hoy estoy más para Punta Lara.
Un saludo.
septiembre 15, 2011 a 5:07 pm
María Mirta Lepetisa (Trapitos al Sol)
yo no me fui del Ñandubaysal. Mi alma sigue ahí.