Estás navegando por los archivos mensuales para enero 2012.

Llega el día “T” del turno, y voy al lugar previsto a la hora indicada, con todo lo necesario en la mano, encomendándome al universo para que todo salga como por un tubo, y que una hora después pueda estar afuera con mi nueva licencia en la mano.
 
Pero al llegar al lugar, una señora muy amable me informa que están sin luz, por lo que me sugiere reprogramar mi turno y volver otro día. Las luces se ven prendidas, aunque las computadoras están todas apagadas, y mientras me recuerdo a mi misma que no puedo quejarme de nada, le pregunto si no es posible que vuelva la luz en cualquier momento. Lo dudo, me responde con mucha seguridad, como si tuviera poderes adivinatorios, y me dice que si quiero esperar a que llegue el encargado de renovaciones, que me siente con los demás, mientras me señala a un grupete de personas, todos en la misma situación.
 
Minutos después, aparece ese señor, y  nos explica lo mismo, están sin luz, y nos propone dos alternativas: reprogramar los turnos (me niego), o que nos deriven a otros centros donde hacer el trámite. Algunos de los otros y yo elegimos esta opción, y en un papel, cualquiera que encuentra más a mano, nos escribe a cada uno la dirección del lugar más cercano y estampa un sello, a modo de salvoconducto.
 
Salgo corriendo, pensando que todavía es temprano y puedo llegar a los primeros turnos del otro lado. Llego, me acerco al mostrador de informes… y como primera respuesta tengo un rotundo NO, no se puedepero que de todas maneras va a averiguar.  Mientras, detrás mío llegan los demás exportados del otro centro, y con alivio escuchamos el veredicto final: los vamos a atender. Nos dan un número a cada uno,  yo soy número 016, y pasamos al lugar donde pasadas las 9 ya estamos amontonados un montón de gente: los propios y los ajenos, los recién llegados más los que ya estaban, más los que siguieron llegando.
 
El resto fue pasar, como si fuera una búsqueda del tesoro improvisada, por los distintos “consultorios”. El examen visual, dos preguntas: ¿usa anteojos de lejos?… ¿qué letra dice acá? Listo, aprobado… Paso al auditivo… en voz muy bajita me pregunta: ¿cuál es su dni?… se lo digo… listo, aprobado… Llego al sicológico, una mujer que trataba a todos de mi amor y querido… ¿Toma alguna medicación sicotrópica? No (por supuesto!)… ¿es alcohólica? No (por supuesto!)… Listo, aprobado… último paso, el médico… ¿Tiene alguna enfermedad digna de mencionar? (¿?)  No. ¿Toma alguna medicación? No.  ¿Es epiléptica, cardíaca, hipertensa, usa drogas? No, no, no y no. Listo… paso al último mostrador:  por favor, revise todos los datos…¿todo bien?… si todo bien. Muy bien,  pase por caja, retire su licencia nueva y que tenga buen día. :)
 
Salgo, con licencia en la mano, cuando número 063 me pregunta si ya está, y con cara de ansiedad, cuánto demora todo… y le digo que no se preocupe, en menos de una hora va a salir con licencia renovada y sabiendo que ve bien, no está ni sordo ni loco y goza de buena salud… ¡La vida es bella!
 
Me quedé pensando, que todo el trámite en si mismo, parece muy poco serio… pero con la total certeza de que si fuera totalmente serio y comprometido, lo encontraríamos complicado y tortuoso.
 
 
¿Es así? ¿Será que no hay nada que nos (me) venga bien?

Mientras,  se fue enero… ¿ya? :(   …pero  llegó el monstruo :) y andamos de festejo en festejo…  Y si, la vida es bella!

En estos días, próximos a mi cumpleaños, vence mi licencia de conducir. Parece que hubiera sido ayer que hice el mismo trámite, pero ya pasaron cuatro años! Así nomás se volaron cuatro años! ¿A dónde se fueron?

Estos trámites están, aparentemente, cada vez más ágiles en la ciudad de Buenos Aires. Siguiendo las instrucciones que aparecen en la página de la ciudad, vi que si, efectivamente, todo parece ser mas sencillo, hay muchas opciones y horarios en los que ir, y solo es cuestión de seguir unos cuantos pasos.

Sacar turno con el documento, opción turno nuevo, y luego elegir día, hora y sede… ver los requisitos: documentación que hay que llevar, estar seguros de no tener multas pendientes, y la constancia de haber ido a la charla de concientización que se da en varios lugares y horarios.

Fui al lugar de la charla que me quedaba más cómodo, pensando que íbamos a ser tres personas y yo, pero éramos 350 personas y yo, en un lugar atestado de gente en el día más caluroso de enero. La charla, interesante y bastante divertida, de esas que uno guarda en la memoria temporal y olvida al minuto de haber traspasado la puerta con la constancia en mano. Solo me quedó grabado que un perro en un auto, debe ir con cinturón de seguridad. ¿Cómo?

El día previo al turno acordado, en un destello de iluminación, se me cruzó la duda … sería cierto que donde iba a hacer el trámite, una companía de seguros, atendían a no clientes?  Después de varios intentos telefónicos, me confirmaron que no, la página estaba equivocada.

Volví, entonces, a la página de la ciudad a intentar modificar mi turno para alguna otra sede y día posible.

Opción cambiar turno. Puse mi dni, y apareció un cartel: no hay turno asociado a ese dni … fui entonces a la opción sacar turno nuevo, y al poner mi dni… aparecíó otro cartel: ya hay un turno asociado a ese dni… volví a la opción cambiar turno… y volvió a aparecer el cartel no hay un turno asociado a ese dni, pasé a la opción sacar turno nuevo, y otra vez : ya hay un turno asociado a ese dni… volví a la opción cambiar turno… y volvió a aparecer el cartel no hay un turno asociado a ese dni,…. Hasta que me acordé del Chavo y su basta, basta, basta que me desesperas!!!!

Traté de llamar al 147, otra manera de cambiar el turno, así de sencillo se comunica uno con la ciudad, y después de varios intentos logré entrar, dentro de las opciones que da una grabación, a pedir ser atendido por un oficial, pero cuando finalmente apareció alguien en línea, era otro contribuyente en busca de ayuda, que me pidió a mi que le explicara como proceder con algo.(???)

Volví a la página, a esta altura ya sabía que no era dni friendly, intenté una vez más con turno nuevo o modificar turno, y terminé ingresando el número de mi cédula, esa vieja amiga que me niego a cambiar, que es de la época en que las cédulas eran rosas o celestes y los datos se escribían a mano… qué antigüedad!!!

Ahora si, con nuevo turno, constancia en mano y recordando aquello de que estoy inhabilitada de por vida para quejarme de lo que sea, vuelvo a intentar renovar mi licencia de conducir. Veremos!

Mientras, enero viene muy tranquilo, aunque la ciudad no está tan vacía como otros años. El trabajo aflojó un poco, aunque no tanto, y en muy pocos días llega el monstruo de allá lejos a pasar un mes con nosotros:)

Y a vos, ¿cómo te viene tratando este nuevo año?

No sé en que momento me distraje y  llegamos tan pronto al final del año (pasado)… y como tan rápido ya pasó todo, navidad, año nuevo… y con esa misma velocidad que venía trayendo el otro, arrancó este. ¡Paren un poco!

El año que pasó estuvo lleno de momentos intensos y algunos cambios, quizás sea esto lo que hace que las semanas y los meses hayan volado, y de golpe me haya encontrado una vez más festejando la navidad y pensando .. ¿Cómo? ¿Ya? ¿Otra vez?

Será todo lo que fue pasando… el viaje en familia a visitar al monstruo, y el tiempo de planearlo, disfrutarlo y revivirlo después. Lo que quedó sin hacer, pendiente para el próximo, que ya empiezo a ver como algo no muy lejano.

Varias personas muy cercanas, a las que les llegó la hora de irse. Uno sabe y lo espera, es la vida en movimiento, y es inevitable, pero parece que se hubieran puesto de acuerdo! … ¿todos juntos?

La vida, que me sorprendió con un regalo de esos que son como salidos de un cuento de hadas… y la sensación de que estoy inhabilitada, de por vida, a quejarme de mi suerte, y la certeza, que así como a veces creemos en las brujas, también tenemos que creer en las hadas. Existen!

En el trabajo, tampoco sé en que momento me distraje, como pasé de tener muy poco trabajo y mucho tiempo para mí, a la situación totalmente inversa, y no tener tiempo siguiera de mirar mi correo en la oficina… Era hora!,  me dijo algún envidioso, y así vienen pasándose los días con una cosa cercana al vértigo. Supongo, que así como llegó tanto trabajo, en algún momento vuelva un poco a ser lo que era, yo recupere algo de tiempo para mí, y pueda volver a mi rutina de lectura y blogs en la oficina… y si no es así, pueda conformarme con que fue bueno mientras lo pude hacer. Esta parte ya me está costando!

Cosas que hasta hace poco me importaban, y mucho, pasaron a importarme nada, y otras a las que le daba poca atención, resultaron ser buenísimas. Gente que llegó a mi vida, para quedarse, con todo lo bueno que esto trae de la mano, y las perspectivas de todo lo que puede llegar de ahora en más.

Supongo que es la vida: lo único constante y permanente, es el cambio!

Como venga, a disfrutarlo.

Y una vez más, aunque tarde… para los que están pasando por momentos difíciles… toda la buena onda y mucha fuerza! … Para los que están encarando proyectos nuevos…mucha pila!  … Para los que ya tienen al alcance de la mano lo que construyeron… tomense mucho tiempo para disfrutarlo!

Que este año todos busquemos y encontremos de lo bueno y lo que nos hace bien… MUCHO!!! 

Pasaron por acá:

  • 76,168 Visitas

En que mes andamos

enero 2012
L M X J V S D
« nov   feb »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Páginas

Me encontrás acá:

ana_2059@hotmail.com

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 41 seguidores

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 41 seguidores