Siete cosas particulares, raras, difíciles, de uno.

1 – No puedo llegar tarde a ningún lugar, aunque me lo proponga.

2 – Odio tener que esperar y hacer colas. Soy capaz de dar media vuelta e irme si llego al médico y tengo tres personas antes que yo. Lo malo es que vivo cambiando de médico … lo bueno es que finalmente voy encontrando los que me atienden siempre en el 1° turno o nunca amontonan gente en la sala de espera.

3 – Puedo comerme medio kilo de helado yo sola (bueno… ¾ también! … 1 kg. no sé…no me desafíen!)

4 – No importa a que hora me tenga que despertar ni a que hora me haya dormido, no necesito usar despertador. Vengo con despertador incorporado.

5 – No puedo tomar un colectivo si el trayecto es menor a 20 cuadras, ni subir por ascensor si son pocos pisos. Y me da odio pasajero la gente que sube uno o dos pisos por ascensor.

6 – No me gustan las frutas, ni el pescado, ni muchas verduras, ni las legumbres, ni los hongos, ni un montón de cosas,  y la carne me gusta si y solo si no tiene ni un gramo de grasa visible.

7 – Podría manejar mi vida con el Excel…. Soy la fanática N° 1 !!!

Debe haber muchas más…

Me molesta muchísimo el olor a comida en la casa, pero sobretodo, el olor a churrasco.

Los monstruos, que deliran y mueren por un bife (¿será porque nunca les hice?) empezaron un día a prepararlos ellos. Llegar del trabajo y encontrar los restos del olor todavía flotando era más de lo que podía soportar y como no hacían caso a todos mis pedidos de que buscaran la manera de hacer desaparecer el olor, un día escondí la plancha de los bifes. De ahí en mas, fueron intentos vanos por averiguar donde estaba. Cenas enteras inventando posibles destinos o lugares fantásticos donde la podría haber escondido, ruegos del tipo mamá, entregá la plancha…  y mi mejor cara de nada ante todo reclamo.  Así,  casi tres años, hasta que hace muy poquito uno de los monstruos se propuso encontrarla, y como estaba en un lugar muy fácil, a los 5 minutos había aparecido. Y entonces, con cara de triunfo y cantando, como un chiquito y no un tipo de 25, se puso a correr por toda la casa, la plancha de los bifes en alto, como si fuera la antorcha olímpica en una vuelta triunfal… me acuerdo, y me río!.  Otro momento feliz!

A pedido de Solitaria, y pensando que todos tenemos nuestras cosas, esas que nos hacen distintos y particulares. En nosotros, las vemos normales (normales???). Cuando las registramos en los demás, algunas nos causan gracia, algunas nos despiertan mucha ternura, y algunas nos molestan y resultan insoportables. Habrá de todo.

Y vos, ¿que cosas particulares tenés?

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