Saliendo de la oficina, y caminando por la recientemente remodelada Reconquista, (y ya bastante destruida…Macri !!! … hacé algo!!!),  en medio de las mesas y sillas de los bares que ahora ocupan gran parte de la calle, veo un pizarrón apoyado en el piso y escrito con tizas de colores:

OPENFORDINER

Y abajo, también escrito con tizas de colores y letras muy apretadas, lo que seguramente era el menú.

Lo primero que pensé, mientras seguía caminando,  es que sería un nuevo restaurant de origen sueco, dinamarqués, ó alemán… uno más pensado para turistas… Se me vino el nombre Smorgasbord a la cabeza y palabras por el estilo… Opeenvolgend OpenbaringOffenbaren… impronunciables y difíciles,  y pensé que sería el nombre del bar… entre irlandeses, thai, gallegos… ¿porqué no uno sueco???

Seguí caminando dos cuadras más, hasta que me di cuenta que no era OPENFORDINER, el nombre,  sino Open for Dinner, la propuesta…  y pensé que además de tener el cerebro quemado y que me vendría bien tener unas vacaciones ya… ¿no nos pasa, a veces, que la cabeza nos hace estas jugadas… vemos o escuchamos algo al pasar y a partir de allí nos escribimos un libreto, nos inventamos una historia, nos subimos a una moto… y nos hacemos una mala película?. Imaginamos lo que vamos a decir, lo que nos van a responder, tenemos unos fantásticos diálogos inventados (con nosotros mismos)…  hasta que alguien o algo, con una simple palabra o un hecho, nos vuelve a la realidad.

¿Te pasa, que a veces te hagas una película… inventada, y además, malísima?

Anuncios