Yanina, tiene 23 años, una pareja con la que vive, un hijo de 5 años, baila reguetón, va a natación y hace terapia. Los sábados cursa una carrera de recursos humanos, y tiene que estudiar para los exámenes y trabajos prácticos. Vive en Quilmes,  con más de una hora de viaje de ida al trabajo y otro tanto de vuelta, más las 8 horas que trabaja. Y además, como se sentía con unos kilitos de más ahora va a Slim para adelgazar, tres veces por semana.

De escucharla, nomás, me agoté.

A mi me faltan tres horas por día, mínimo, de tiempo para mí. No para trabajar, ni para hacer más cosas. Para no hacer nada en especial, solo lo que me venga en ganas, según el momento. También me sobra trabajo… pero ese es otro tema. (Nota mental: la próxima vez que me inviten a unirme a un grupo de Feisbuc  pensarlo dos veces!).

A veces siento que uno se deja llevar por el ritmo de lo cotidiano, y las corridas, o lo que hay que hacer, y vive esperando el viernes, porque es el mejor día de la semana, y después esperando que llegue fin de mes, para cobrar… y cuando menos se da cuenta se está otra vez empezando octubre, y no sé porqué empezar octubre es como un tobogán que nos lleva sin escala a diciembre… y casi sin saber como se fue un año más. Un año que no vuelve. ¿Lo disfruté lo suficiente? …. Paren un poco!!!!!

 ¿Te cuesta parar a tiempo? ¿Podés disfrutar de esas cosas que te hacen feliz, de esos momentos que hacen la diferencia? ¿Te quedan cosas por hacer, que vas postergando por falta de tiempo?

Yo quiero mas tiempo de jugar, que incluye todo lo que no es trabajar!

Y vos… ¿como te llevás con el tiempo?

         Quiero tiempo pero tiempo no apurado,
         tiempo de jugar que es el mejor.
         Por favor, me lo da suelto
         y no enjaulado adentro de un despertador.

                                              Marcha de Osías, de María E. Walsh

                

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