Hace muy poco hice unas entrevistas para un posible trabajo nuevo, que no salió 😦 . La empresa, era una multinacional en la que el director-probable-futuro-boss, era un inglés, muy parecido a Hugh Grant, con unos quince años menos.

En la entrevista con él me preguntó en que creía yo que era buena, y como me definiría en tres palabras. Tres palabras!!!!… Qué difícil!!!..  Abuela, vení… esta era tu parte !!!… y a toda velocidad, me puse a pensar que responderle. Que me levantaba siempre de buen humor no creo que viniera al caso, que hiciera el mejor lemon pie del mundo, al decir de los monstruos, tampoco era relevante, así que le dije que era eficiente, y ya que la entrevista era en inglés, easy-going, creo que no hay en castellano una palabra sola que defina tan bien ese concepto. La tercera, no me acuerdo que le dije. Me preguntó entonces, el boss-prospect, como definiría yo ser eficiente, a lo que le respondí que sería hacer las cosas de una manera óptima, en el menor tiempo posible, y usando la menor cantidad de recursos, los que fueran, y que en eso yo era buena, sobre todo en el manejo del tiempo. Con una sonrisa mas linda que la de Hugh Grant, me dijo That´s it!!! … Y yo me dije…bien!… ¿Estaré más cerca del trabajo?… No, what a pity!… no estuve más cerca del trabajo, pero ese es otro tema.

Volviendo, me quedé pensando que por suerte no me preguntó cuáles eran mis mejores, o peores defectos… ¿qué se dice en este caso? Que no me gusta que me digan que hago algo mal, que soy testaruda, cabezona, etc, etc, etc… También me di cuenta, que toda virtud o capacidad que tengamos, seguramente por otro lado nos complica la vida de alguna manera. La otra cara de la eficiencia y de lograr todo en el menor tiempo posible, en mi caso, sería la ansiedad y ser cada vez más intolerante con los tiempos de espera. Cuando quiero algo lo quiero ya, aquí y ahora. Mas de una vez, y por no tomarme el tiempo para pensar más las cosas, me mandé algunas macanas, de todo calibre, y me metí en situaciones de las que después tuve que remar fuerte para salir…¿quien me metió acá? Nadie! Yo sola. Ahora, tratando de cultivar la paciencia y la tolerancia, intento ser mas cuidadosa… o menos impulsiva.

Así, supongo que en cualquier aspecto de la vida, muchas de las virtudes o capacidades que encontramos en nosotros o en los otros, tienen dos caras… el muy seductor quizás esconde algo de falsedad o inseguridad, el que es muy bueno es blanco de las vivezas de otros, el que es cuidadoso con las cosas puede terminar siendo obsesivo, el que cuida la plata, amarrete… el espontáneo puede ser descuidado o hiriente a la hora de decir las cosas, y así podríamos seguir.

Para vos, ¿cuál es tu mejor, o peor, defecto? ¿Cómo te manejás con eso?

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