En la empresa donde yo trabajo somos un montón de gente, arriba de 600! Hasta hace un tiempito, pasando por los demás pisos y por el mío también, se veía que la mitad de la gente estaba en el facebook, leyendo mails propios o jugando al solitario. De la otra mitad, algunos trabajaban y otros charlaban, como si estuvieran muy cómodos en el bar de la esquina o el living de su casa, lo que siempre me hizo pensar que operativamente esta empresa funcionaría igual de bien con la mitad de la gente.

Se ve que no fui yo sola la que vio esto, que viva que soy! … porque hace unos meses empezaron de a poco a restringir el acceso a varias páginas, hasta llegar a bloquear muchísimos sitios, en general los más divertidos, y con horror, una mañana me encontré con que entre las páginas bloqueadas estaban los blogs. Pero, como son mala gente pero no tanto, ¿a quién se le ocurre quitarte así el acceso a tus páginas favoritas?… como gesto de buena voluntad hacia nosotros, los empleados, habilitaron el facebook solamente al mediodía, de una a dos de la tarde.

En mis horas de cero trabajo me dediqué entonces a leer los diarios (puras pálidas!) y al mediodía, como no soy muy fanática del facebook, sigo sin entenderlo demasiado, a jugar al solitario… hasta que me harté de esto también. Entonces, a punto de morir de aburrimiento, le escribí al capo-máximo de sistemas y le pedí, por favor y ya que estamos, si no me habilitaba el acceso a los blogs, por lo menos durante el mediodía.

Así que, solo por hoy retiro lo de mala gente… no hay posibilidad de ver muchas páginas, pero tenemos (tengo!) otra vez  acceso a los blogs, aunque más no sea al mediodía, y de una a dos.

No sé si habrá alguna estadística sobre cuantas horas reales se trabajan en una oficina, supongo que a algunos les pasará lo que a mi, y que para otros el trabajo será más demandante, y les robe más tiempo personal para esas cosas que uno quiere y puede hacer en la oficina, por el que además, nos pagan un sueldo! ¿O debería ser al revés?

Mi trabajo viene en olas… paso de no hacer absolutamente nada a quedar sepultada por cosas que hacer contra reloj, y no está mal, es una buena manera de escaparle a la rutina, y si tengo que hacer la cuenta, es mucho el tiempo para mi, aún encerrada en la oficina. ¡No es para quejarse!

Y vos, ¿cómo te manejas con tu trabajo y tu tiempo?

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