You are currently browsing the tag archive for the ‘Vida’ tag.

Un poco por lo que se dijo acá, hablando sobre lo que no va a pasar mañana y otro poco por lo que se dijo en el blog de Verito, hablando sobre asignaturas pendientes,  se nota que el tema de la vida y de la muerte nos toca a todos de una manera parecida. Frente a la incertidumbre del  mañana, vivir y disfrutar la vida que tenemos, aquí  y ahora, debería alcanzar, agradeciendo todo lo que uno tiene, que seguramente será mucho, sin hacer comparaciones tontas.

Ya desde el momento en que uno puede estar escribiendo o leyendo sentado detrás de una computadora, con una taza de café en la mano, una casa a donde volver y algunos planes y proyectos por delante, es un montón… ¿porqué será que uno lo pierde de vista en la corrida de lo cotidiano?… y a veces de quejosos que somos, lo olvidamos …  cada uno sabe donde le aprieta el zapato, y por donde pasa su búsqueda personal… pero ¿valoramos todo lo que tenemos?

A mi, me llegó el momento de agradecer, tan solo agradecer. Ya no más cuentas pendientes, y no hablo de plata, y ya no más reclamos, con nadie. Sé lo que es ver envejecer a los padres, y acompañarlos. Sé lo que es ver crecer a los hijos y hacerse grandes, sin dejar de sorprenderse. Sé lo que es estar enamorada, y sé lo que quiero.

Vivo como si no me fuera a morir nunca… eso no va a pasar mañana!,  y les prohibí a los monstruos morirse antes que yo. Las cosas que pasan me afectarán mucho, poquito o nada, pero lo realmente importante está por otro lado. Lo sigo aprendiendo. Creo que este es el momento de la tranquilidad, de la paz, y porqué no, tambén de la alegría.

Y vos… ¿por cual momento particular estás pasando?

A veces pasa, que nos sentimos en la cresta de la ola. La vida nos sonríe…. los días no solo son amables, estamos en sintonía con el universo, con la pareja, con la familia, el trabajo y el mundo que nos rodea en general. Nos sentimos creativos, inteligentes, fuertes, capaces. Tenemos la palabra correcta en el momento justo, nos felicitamos de lo bien que resolvemos las cosas. Creemos que este es nuestro mejor momento, Y si algún tonto dice por ahí que la vida es perfecta y que solo hay que saberla vivir, íntimamente pensamos que si, claro, es así… vení que te cuento!. Funcionamos como si tuviéramos los altavoces al mango, y un switch en “feelings ON”.

Malas noticias: esto  ya va a pasar!

Pero de golpe, no sabemos si porque hubo viento norte muy fuerte,  un terremoto en Japón,  chocaron dos asteroides, o una conjunción estelar nefasta,  todo parece darse vuelta. Lo que hasta ayer era perfecto, sintonía pura… ahora no fluye. No hay universo, familia, pareja ni mundo que nos contenga. No sabemos qué pasa, todo nos cuesta.  No somos tan capaces, ni inteligentes ni fuertes como pensábamos. Si pudiéramos, pondríamos “feelings OFF”, y haríamos la plancha hasta que el momento pase y podamos recuperar la sintonía, aunque más no sea con nosotros mismos.

Buenas noticias: esto también va a pasar!

No hay nada como el tiempo para pasar. (Lo dijo Vinicius de Moraes)

Solo se trata de vivir
esa es la historia
con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la cordura de
todos los días,
a lo mejor resulta bien.

Solo se trata de vivir, esa es la historia!

Resulta que hay un mundo inmenso detrás del monitor de una PC.

Hay chats y hay foros, del tema que uno quiera. En todos los diarios se puede comentar. La gente opina, discute, se pelea y hasta se insulta…(como en la vida misma). También hay páginas para conocer gente, santas y non-sanctas. Muchas. Algunas parecen mas serias que otras, algunas son sencillas, algunas son gratis, otras no, pero perfectamente se puede esquivar el pago. Hasta el opus tiene su página de encuentros. Hay de todo, como en botica. Y si eso era hace 6 años, hoy seguramente está totalmente potenciado.

También resulta que internet tiene un efecto increíble sobre mucha gente. A los que son bajos, les agrega centímetros, esto es automático. A casi todos, los rejuvenece y pierden años como por arte de magia. Según me dijeron algunos, 50 es límite, más de 50 suena a viejo… ¿será el mismo concepto que $99,90 suena mas barato que $100?... A los que tienen sobrepeso les quita kilos. A la mayoría de los casados les devuelve la soltería. A muchos que nunca estudiaron los hace licenciados, y muchos trabajos se re-categorizan. Todos, absolutamente todos somos buenas personas, confiables, fieles, divertidos, simpáticos (… ¿quien dijo que este no es mundo maravilloso?)… y pareciera que buscamos lo mismo. Aunque después cada uno hace lo que puede y termina encontrando lo que realmente quiere.

Pero por sobre todo, descubro que hay gente como la que me encontraría a la vuelta de cualquier esquina, o en el trabajo, o en la casa de mis amigas, en el cine, o en el supermercado. Mucha gente como uno mismo, con valores más o menos parecidos, con principios básicamente semejantes, con rollos más o menos comunes…. algunos con historias muy insólitas, pero dentro de los parámetros de normalidad. También hay gente con historias pesadas, con pasado complicado, con preferencias muy particulares, pero estos, son los menos, y también andan por la vida y los podríamos cruzar tomando el tren o en cualquier trabajo.

Es interesante… pago mis cuentas por internet y nunca mas piso un banco, compro libros, vendo mi mesa de ping-pong, leo el diario, hablo con mis amigas que están lejos como si estuvieran acá a la vuelta… hago mil cosas más sin moverme de la comodidad de mi computadora… ¿porqué no podría también conocer al hombre con quien ser feliz?

Estemos de acuerdo o no, nos guste o no… nos alcanza el siglo XXI.

Cuando el más grande de los monstruos andaba por los 13 años entró en esa etapa de la vida en que los chicos le escapan al baño, y lograr que se duchen, puede ser una tortura cotidiana.

“vos sos la única loca a la que se le ocurre bañarse todos los días….!!!”

Un día que estaban los tres juntos mientras preparaba la cena, y antes que surgiera el tema, dejé lo que estaba haciendo, me paré frente a los tres, y les dije muy seria, y totalmente en serio:

Hay dos cosas que tienen absolutamente prohibido los tres, y que no se les olvide NUNCA:

Una: Prohibido irse a la cama sin haberse bañado antes. Jamás!.

Cara de embole mayúsculo del mas grande con un gesto algo sobrador…¿y la otra?

Y dos: Prohibido morirse antes que yo. Y esto se lo graban bien fuerte en el mate… PROHIBIDO MORIRSE ANTES QUE YO.

La cara de los varones, la tengo grabada todavía hoy en la memoria.

No sé que extraña relación habrán hecho entre una cosa y la otra, porque no hay ninguna, pero nunca más hubo un planteo a la hora del baño.

Lo inconcebible, fue que un tiempo después, los varones tuvieron que pasar por la terrible muerte de dos amigos del colegio.

Una, fue una muerte lenta y anunciada. La otra, un accidente ridículo, un imprevisto, un minuto de descuido y un final absurdo. Fue terrible ver el dolor de los chicos, la sorpresa, la incredulidad, la impotencia, la bronca y la pena, verlos pasar de un estado a otro, moverse sin saber como acompañar al que se estaba yendo…  hay alguna edad para saber esto?…. Fue muy duro verlos sufrir, sentirlos desubicados frente a lo inexplicable, y no poder encontrar las palabras justas, las que necesitaban, porque no existen.

Muchas veces más volvimos a hablar del tema, a veces muy en serio, a veces en broma. De esas dos muertes absurdas,  no volvimos a hablar, ni ellos ni yo.

Hace unos días, veíamos con mis padres fotos viejas de familia. De gente que podría ser cualquiera, porque no tenían un solo rasgo, absolutamente nada que uno pudiera reconocer en alguien conocido. Fotos color sepia, hombres y mujeres de gestos duros y mucha pose, ellos peinados con raya al medio y bigotes graciosos, ellas con 20 kilos más que las mujeres de hoy, con vestidos extrañísimos. Fotos del pasado.

 

Pero no eran extraños, eran los abuelos de mis abuelos, gente que vivió hará ciento cincuenta años…gente por la que hoy un montón mas y yo estamos acá.

 

Volví a sentir lo que sentí el día que decidí que me tenía que separar, que no podía seguir viviendo de una manera distinta a la que quería vivir, pensando que no tenía alternativa y que mi sacrificio podía servirle a alguien. Aunque sonara a egoísmo puro.

 

Ese día, tenía en mis manos un libro que hablaba de mi bisabuelo, un señor importante de su época y del lugar donde vivió, un hombre inquieto, un promotor de la cultura. De él queda hoy un nombre sin contenido: es una calle, son dos colegios y es una biblioteca. Se escucha  decir vivo en la calle tal, voy al colegio tal y voy a un recital en la biblioteca tal. Solo un nombre. Como si uno dijera voy al carrefour o al autódromo. No hay un hombre detrás del nombre, no se sabe quien fue, si fue feliz, si tuvo momentos de soledad, si los pudo llenar con algo. Este señor que un día, abrumado por quien sabe que padeceres, porque ya no hay nadie que lo sepa ni lo registre, se suicidó. Pese a todo lo que tenía, lo que era y el reconocimiento de su sociedad, no pudo con su angustia. ¿Qué le habrá pasado?


Ese día me dio por pens
ar que al día siguiente de su muerte, todo habrá seguido su curso. El lechero repartiendo la leche, el tren de las 8.23 pasando a la misma hora, los diarios publicando las noticias de acá y de otros lados, las mujeres lavando ropa y pensando que harían de cenar, el sol saliendo como si nada, y los días pasando con total indiferencia, ajenos a la presencia o no de una persona. Sus hijos habrán resuelto todo lo que él no pudo resolver. La vida habrá seguido, como corresponde. Habrán llorado un mes, o dos días, según el grado de intimidad que hubieran tenido con él. Habrán usado el luto según el uso y las buenas costumbres de la época. Los primeros años habrán ido al cementerio cada aniversario, y habrán estado presentes el día que pusieron su nombre a una calle, y habrán seguido sus vidas felices y contentos, porque la vida es muy de cada uno.

Hoy ya nadie se acuerda de él ni lo visita en el cementerio, a pesar de la calle, los colegios o la biblioteca.

 

Ese pensamiento sigue dando vuelta por mi cabeza.

 

Al día siguiente que ya no estemos, ya no va a haber tiempo de nada. Las cosas van a seguir pasando sin que nosotros estemos ahí, con absoluta indiferencia a nuestra ausencia. El sol va a seguir saliendo todos los días, la gente yendo al supermercado, corriendo detrás de lo suyo, yendo al cine, hablando de fútbol o de la modelo de turno, la gente va  a seguir protestando contra el gobierno, o pensando en las vacaciones. El 60 va a seguir pasando por la esquina de mi casa, y en el trabajo habrá alguien que me reemplace.

 

Los monstruos, se acordarán de mi un tiempito, con tristeza quizás, o no, sabiendo que es la vida y que la muerte es lo único certero que tenemos, algún día le contarán a sus hijos alguna locura de la abuela, y en muy poco tiempo a nadie le va a importar si uno fue feliz, o no. Si hizo un sacrificio supremo por alguien o no. Si valió la pena ese sacrificio o no.

 

Por un tiempo, vamos a ser un recuerdo, cada tanto alguien hablará de nosotros. Un tiempito mas  y solo vamos a ser un nombre, sin contenido. Otro poquito mas, ya ni siquiera vamos a haber existido.

 

Y nos habremos perdido la oportunidad de ser felices. Es ahora o nunca. Es hoy.

 

Con todo lo que tiene la vida, además de las obligaciones y las responsabilidades… vos, vivís sabiendo que es tu única oportunidad de ser feliz?

Pasaron por acá:

  • 135,521 Visitas

En que mes andamos

abril 2017
L M X J V S D
« Mar    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Páginas

Me encontrás acá:

ana_2059@hotmail.com

Fue en el mes de:

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 45 seguidores