Cuando era más chica… (más chica!!!), a esa edad en que uno empieza a diferenciarse , independizarse y a encontrar que hay otros caminos alternativos además de los propuestos por el mandato familiar, mi madre me decía:  vos tenés el mate lleno de infelices ilusiones.  Mi abuela, que yo tenía pajaritos en la cabeza, y mi hermano, que desde siempre tuvo un plan de vida muy bien trazado, que mi vida era un circo a contramano.

Con el correr de los años, hubo momentos en que algunas ilusiones, que no eran infelices sino felices, parecían haberse marchitado, algunos pájaros parecían haberse volado, y el circo parecía un poco quieto, como esperando que pasara el malón para poder seguir adelante.

Hubo veces, que también pensé que quizás, en el fondo, ellos podrían haber tenido razón.

Pero con el tiempo, me di cuenta que las ilusiones son como el pasto:  con un poco de sol y mucha agua, siempre están y siguen presentes. Que los pájaros pueden estar callados pero no se volaron, y que al circo uno lo puede acomodar en una calle parelela y aunque ya no parezca que va a contramano, va a donde creemos que debe ir.

Supongo que cuando uno deja de tener ilusiones, se le vuelan todos los pájaros, o se resigna a acomodar el circo en la dirección que dice la mano, es cuando se empieza a morir un poco… no importan los años ni los tiempos por venir.

Y vos, ¿cómo acomodaste tus ilusiones?… ¿te siguen acompañando?

Para Otilia, que sabe mucho de cuidar pájaros!

Un tiempito atrás, una persona, un día igual a cualquier otro, fue a pasear al Unicenter. Ese mismo día, otra persona, decidió que no quería seguir viviendo, y eligió el Unicenter para matarse tirándose desde el nivel más alto.

El primero, no tuvo suerte. Iba caminando muy tranquilamente cuando le cayó un suicida encima y del golpe recibido, se murió en el momento. El otro, tuvo suerte… o no, habría que ver que significado tuvo para él, cayó arriba de alguien, quien le amortiguó el golpe, y salió ileso, sin mayor problema.

La suerte…  “aquello que ocurre o puede ocurrir para bien o para mal de personas o cosas”, es eso que por pura casualidad, nos es favorable o adverso, dependiendo de la situación, el momento, la manera que tengamos de ver lo que nos pasa y como impacta en nuestra vida.

Fuera de un hecho tan insólito como ese, nosotros nos dibujamos una vida: estudiamos una carrera o nos dedicamos a una empresa. Conocemos a alguien, y nos embarcamos en una relación. Los resultados aparentemente dependen de nosotros, de lo que hagamos, cuanto nos esforcemos, cuanto tiempo o empeño le dediquemos, cuanto nos comprometamos.  Hacer las cosas bien debería ser garantía de éxito y de llegar a buen puerto… pero ¿no depende también de circunstancias que escapan a nuestro control?

¿Es tener buena suerte?… ¿o es la habilidad, el esfuerzo y quizás también la intuición, aplicado a lo que hacemos?  Y cuando todo esto falta, ¿es mala suerte o es el resultado obvio y esperado?

La suerte gira en torno a lo impredecible… cuando nos pasa algo que no nos gusta pensamos  ¿porqué yo? ó ¿porqué a mi? …. aunque casi nunca pensamos ¿y porqué NO a mí?…. y nos preguntamos, y a veces nos torturamos…¿Qué hice yo para merecer esto?, a lo que solo hay una respuesta: NADA. Las cosas pasan porque sí. A veces, quizás para consolarnos, nos decimos que por algo será…que algún fin habrá, aunque por el momento no lo podamos ver. Y cuando nos pasa algo que si nos gusta, casi nunca pensamos ¿porqué a mi? ó ¿qué hice yo para merecerlo? …tan solo lo disfrutamos, mucho o poco, depende de cada uno.

Casi siempre estamos a merced del azar y las casualidades, aunque no nos demos cuenta. Estar en el momento justo y en el lugar indicado, para bien o para mal. Buenas o malas, algunas cosas de las que nos pasan nos llegan sin haberlas invitado ni haber hecho nada para merecerlas…¿es algo totalmente accidental?

Se dice que hay gente que nace con una buena estrella y gente que nace estrellada…. ¿Es así, o es la manera que uno tiene de ver las cosas que le pasan?

Plauto decía: “Los dioses nos golpean como si fuéramos pelotas”.  Vos que pensás …¿Hay un destino?… ¿está ya escrito? … ¿Te pasan cosas que adjudicás a la suerte?

 
 
Más sobre la suerte, acá.

Se necesitan dos años para aprender a hablar… sesenta años para aprender a  callar.             
                                                                      
Ernest Hemingway

A veces, en medio de una conversación o una discusión imprevista, pueden pasar dos cosas.

Puede pasar que uno diga una barbaridad importante, un poco por no pensar demasiado lo que decimos o reaccionando  a lo que el otro nos está diciendo. A veces atajándonos, defendiéndonos o retrucando, ¿la mejor defensa es el ataque?… como si fuera vital tener siempre razón o la última palabra. Otras veces nos quedamos callados, desarmados o paralizados, sin saber que decir ni cómo reaccionar, tan por sorpresa nos agarra lo que estamos escuchando.

Pasado el momento, nos damos cuenta que nos despistamos mal…  rebobinamos la conversación y quizás nos queremos matar…¡¡¿¿qué dije??!! .… quisiéramos  poder tener una función rewind,  volver atrás y  anular algo de lo que dijimos. Si fuera un juicio como en una película, pediríamos que lo dicho no se tome en cuenta  y se elimine. ¡Imposible! No solo lo dijimos, el otro lo registró.

Otras veces, y en el mismo rebobinar  de todo lo hablado, nos vienen a la mente las palabras justas que nunca dijimos… las palabras correctas,  precisas, esas  que nos hubieran hecho quedar como inteligentes, coherentes, graciosos, sabios, comprensivos….todo lo que no fuimos. Tarde,  se nos ocurren dos horas de después, cuando ya pasó y es otro momento.

Limpieza verbal… saber lo que uno dice… callar a tiempo… pensar antes de abrir la boca… no reaccionar … aprender a medir. … ¿Nos quita espontaneidad? Creo que no. ¿Preserva nuestras relaciones con los demás?  Creo que si.

¿Se aprende?  SI, se aprende, quizás no sea fácil, pero es posible. ¿Llevará sesenta años?

Vos, ¿sabes callar o hablar a tiempo?

La música es parte de la vida, y a veces,  siento que la vida podría ser parte de muchas canciones. 

Una época fue Roque Narvaja que cantaba Menta y Limón:
Nos miramos una vez y supimos enseguida que pasaba
nos hablamos una vez y salimos a buscar la madrugada
el vino fue un cómplice para toda aquella fiesta de palabras
y al cabo de un tiempo de querernos nos casamos de mañana.

Después Doménico Modugno cantando  La distancia es como el viento demostró que también hay fuegos pequeños:
Nos miramos, hubiéramos querido permanecer abrazados y…
en cambio con una sonrisa te acompañé por la misma calle
te besé como siempre y te dije dulcemente: la distancia sabes, es como el viento: apaga el fuego pequeño, pero enciende aquellos grandes.

Mas adelante, Barbara Streissand andaba cantando You don’t bring me flowers any more: You don’t bring me flowers, you don’t sing me love songs, you hardly talk to me anymore.. When you come through that door at the end of the day… mientras Aute susurraba Slowly al oído…Por más que nos pille el estúpido de tu marido, Quiero bailar un slow with you tonight, y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibido quiero bailar un Slow with you tonight…  Andrés Calamaro cantaba Crímenes Perfectos:  Sentiste alguna vez lo que es, tener,  el corazón roto?¿Sentiste a los asuntos pendientes volver, hasta volverte muy loco?… y finalmente Valeria Lynch se enojaba mientras cantaba Que ganas de no verte nunca más…

Carly Simon siempre mirando hacia adelante con Coming around again: siempre  presente!… But if you’re willing to play the game It’s coming around again, So don’t mind if I fall apart there’s more room in a broken heart .. Julieta Venegas puso lo suyo con Me voy  Me voy, que lástima pero adiós, me despido de ti y me voy.

Hasta que llegó Barry White cantando Can’t get my eyes off you…. You’re just too good to be true, Can’t take my eyes off of you. You’d be like heaven to touch. I wanna hold you so much. At long last love has arrived. And I thank God I’m alive.

En estos días están empezando a sonar, aunque bajito todavía, los Beatles, con She is leaving home, aunque no sea ella, sino él, y no se va detrás de un vendedor de autos sino a estudiar.

Y esta mañana me desperté con Joaquín Sabina que sabía como me sentía… De pronto me vi, como un perro de nadie, ladrando, a las puertas del cielo…

La vida es una canción, y alguien la canta con nosotros.

¿Sentís que a veces las canciones hablan de lo que te pasa a vos?

Blog Stats

  • 18,151 Visitas

En que mes andamos

Noviembre 2009
L M X J V S D
« Oct    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

Páginas

Ana